No me maten, tenía que hacer esto. Es mi terapia para liberar la ira acumulada por la estupidez esta del episodio del Universo Alternativo. Este es MI Universo Alternativo y con él me quedo..
ADVERTENCIA: Esto NO es MerDer, de hecho, no hay ninguna pareja (seria). Yo siempre les digo la verdad xD
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What if..?
Era una agitada mañana en el Seattle Grace Hospital y Meredith Grey acababa de salir del quirófano, había sido una operación difícil, aunque ella, en su calidad de interna, solo estaba asistiendo, sin embargo, el simple hecho de estar en un quirófano ayudando a salvar vidas la hacía feliz. La cirugía era su vida desde pequeña, al fin y al cabo su madre es la famosa Ellis Grey, cirujana de renombre mundial quien aún trabaja en el hospital y quien siempre la esperaba para entregarle sus críticas a la hora de almuerzo...
“Pudiste haberlo hecho mejor, estabas desconcentrada”, le dice Ellis, mirandola seriamente
“No lo estaba, estaba concentrada, el procedimiento era difícil, eso es todo”, responde su hija, mientras rueda los ojos.
“Aún así, pudiste haberlo hecho mejor”, replica ella
“Lo sé, lo sé, pude haberlo hecho mejor, soy tu hija y tengo que conservar el legado de la familia, blah, blah, me lo has dicho un millón de veces. Pareces un disco rayado, mamá”
“Meredith, no me hables así, sabes que te digo esto porque me preocupo por ti. Tienes potencial y debes explotarlo al máximo”
“Lo entiendo, mamá, pero a veces quisiera que te preocuparas menos”, le dice Meredith
“Bueno, cuando seas una cirujana de renombre mundial me lo agradecerás”, le contesta Ellis, cuando su busca comienza a sonar, “911, tengo que irme, nos vemos mas tarde”
“Hasta luego, mamá”, se despide su hija, mientras observa a sus amigos acercarse a la mesa.
Es extraño que tenga amigos en el hospital, piensa ella. Siempre ha sido sumamente competitiva y definitivamente considera que los cirujanos están mejor haciendo todo por su cuenta. Preocuparse tanto por la gente es ser débil, sin embargo, esta gente la entiende, porque aman la cirugía tanto como ella. Un poco de camaradería no es debilidad, supone, es tener buenos modales y ser una persona correcta. Eso es algo que su a veces molesta madre también le enseñó y ella se lo agradece, aunque jamás se lo diga.
“¿Que pasa, Grey, mami te estaba regañando?”, bromea Cristina Yang, mujer de seco sentido del humor y amiga del sarcasmo y quien podría ser considerada su mejor amiga si Meredith creyera en eso.
“Ja!, al menos no me da discursos sobre cuando me voy a casar como lo hace la tuya, Yang”, dispara Meredith de vuelta
“OUCH!, ese fue un golpe bajo!”, interviene Alex Karev, su otro amigo, quien siempre busca la manera de hacerla enfadar a ella o a ambas.
“No te metas, engendro del demonio”, le dice Cristina, con una expresión tan seria que da miedo
“Relájate, mujer”, responde Alex, “además es cierto lo que dice Mer, te mueres de envidia de tener una madre como la gran Ellis Grey”
“Ok, ok, es verdad, tener una madre como ella sería genial”, acepta ella
“Pues si quieres, te la regalo”, responde Meredith
“Vamos, Mer, no puede ser tan mala”, ríe Alex
“Dice el que se llevó el discurso cuando lo pillaron saliendo de mi casa en la madrugada...”, le dice ella
“Eso me lo merecía, por no ser cuidadoso”, responde él, “además nos sirve como lección para ser más cuidadosos la próxima vez”, concluye, lanzandole una mirada sugestiva.
“Ja!, próxima vez quería él. Yo no tropiezo dos veces con la misma piedra, querido”, le responde ella.
“Vamos, sabes que no tuviste suficiente”, bromea él
“Aquí el que no tuvo suficiente fuiste tú, yo no soy la que está rogando”
“Ewwww”, interviene Cristina, “¿Ustedes dos...?, Meredith, ¿que te pasó?”
“Nah”, responde Meredith, “solo fue una cosa de una noche, no pasa nada”, le dice, como si nada, porque es la verdad. Ella y Alex son solo dos personas adultas a quienes les gusta divertirse, además, no durarían como nada más que amigos. El amor es para los débiles y quien conozca a ambos sabe que no hay una pizca de debilidad en su ADN. Ella fue criada para ser la mejor y no hay nada ni nadie que se pueda interponer en su camino, él por su parte, viene de un ambiente bastante más hostil, pero ha luchado a golpes con la vida y hasta el momento ha ganado todas sus batallas. El amor arruinaría todo eso, además, ¿por que estropear algo bueno?...
“No puedes culparnos por divertirnos, Yang”, agrega Alex, “además, somos gente civilizada”
“Ah, bueno, me alegra saberlo, ya me veía invitada a la boda”
“EWWWW!”, responden Meredith y Alex al unísono, antes de estallar en carcajadas.
“Te imaginas nosotros organizando una boda?”, dice Meredith, aún entre risas.
“Sería una locura, pero no faltaría el alcohol”, responde él
“Sería la mejor fiesta de la historia”, dice ella y él asiente con la cabeza
“El matrimonio no duraría ni dos días, pero la boda sería excelente”, dice Alex
“Al menos no serían miserables como ciertas personas que conocemos”, dice Cristina, mirando hacia el otro lado de la cafetería.
“UGH, Shepherd y la bruja?”, pregunta Meredith con cara de asco, “no sé como puedes trabajar con esos idiotas”
“Bailey me obliga, tú sabes que yo quiero Cardio”, contesta Cristina, “son insoportables, quiere que la cirugía sea ya para pasar a otra cosa”
“No te envidio, Yang”, le dice Alex, “él es un idiota y ella es un asco de persona”
“Y no sé que es peor”, agrega Meredith, “si la cara de perra frígida de ella o la cara de 'estoy oliendo mierda' de él”
“¿No que tú querías Neuro?”, pregunta Cristina
“Si, pero prefiero a Nelson, me deja ayudarlo más y va a ser más fácil sacarlo de en medio cuando sea Adjunta”, responde Meredith, “Shepherd es un idiota. Y doy gracias al cielo que no me interesa la especialidad de la perra de su mujer y a mi madre tampoco”
“Lo más triste es que el imbecil sería guapo si no fuera tan...”
“¿Estúpido?, ¿mal educado?, ¿creído?”, dice Meredith, “estoy de acuerdo. Aunque viendolo a él y a la bruja esa, seguro que ni siquiera le funciona...”
“O su auto es tan grande porque está compensando por algo...”, añade Alex
“No quiero pensar en eso, Alex. No me gustan las pesadillas”, responde Meredith y el grupo vuelve a estallar en risas, hasta que los aludidos en la conversación observan sus buscas y salen corriendo, seguido por el sonido del busca de Cristina.
“Diablos, tengo que irme, el matrimonio del infierno me necesita, ugh!”
“Buena suerte con eso”, responde Meredith, levantandose también, “mientras, yo me voy a ir a buscar cirugías y a trabajar con gente que valga la pena”
“No si yo llego antes”, dice Alex, levantandose también.
“¿Carrera hasta Urgencias?”
“OK, tengo todas las de ganar, tú corres como una chica”
“Soy una chica, pero de todas formas te voy a ganar”
“Ja!, muy graciosa”
“Vamos a ver quien ríe al último!”
Ambos salen corriendo y al llegar a Urgencias es Meredith quien gana y luego de burlarse de Alex consigue otro caso.
Hoy es un buen día, y hay muchos otros por venir... Tal vez otras mujeres necesiten otras cosas para sentirse completas, pero ella no las entiende.
Para Meredith Grey, la felicidad es tomar un bisturí, luchar contra lo imposible y salvar el día. Y si eso está mal, ella no quiere estar en lo correcto.