Hace ya tres años fantasee con un
fic sobre mi pareja preferida una vez acabada la serie, desde una perspectiva de Patrick. Y ahora lo hago desde la de Ellen, sin tanto drama ( bastante hay ya en la serie) y aprovechando la mítica canción de Blondie con la que Derek nos amenazó en el 7x18.
Solo es un Fic para evadirse, sin más.

. Y no tiene continuación. No es mi intención.
One way or anotherMientras repaso los últimos correos recibidos desde mi blackberry, intento que Stella siga dormida en su sillita e inconscientemente me muevo al mismo ritmo en que agito la silla.
Es curioso, no sé por qué precisamente ahora me ha venido a la cabeza esa canción. O sí... Es raro.
Y es raro porque "aquella broma" fue lo que nos decidió. No había vuelta de hoja. Ya no merecía la pena.
Nos reunimos con nuestros PR y dejamos claro que aquello ya no iba con nosotros. Que se arreglasen con los productores y la cadena. Acababamos.
Habíamos trabajado, mucho. Habíamos ganado dinero, bastante. Nuestras vidas habían cambiado, para todos. Nuestros personajes se habían estancado, evidentemente. Pero ya no estaba en nuestra mano cambiar. Nada.
Aquello se había escapado totalmente de nuestro control.
Era como ese hijo en el que te vuelcas pero que una vez que crece inicia una vida lejana a tus principios y creencias y al que con todo el dolor de tu corazón le dejas ir. Que viva según sus deseos.
Por eso dejamos la serie.
Nuestra serie? No. La de Shonda. Siempre lo había sido.
"I must be runnin´ on sunshine..."
La melodía seguía en mi cabeza. Y su recuerdo era melancólico.
Quizás fuera por esa invitación tan especial para nosotros. No lo esperábamos. Al menos no de esa forma.
Es claro que las SF siempre intentan impactar y dejar ganas de más. Sobre todo si son la SF de la última temporada...
En ocasiones intentan cerrar arcos temáticos. En otras dan una vuelta de tuerca despistando absolutamente a los seguidores. Y en otras, ese capítulo intentan sea toda una antología de lo que la serie supuso.
Eso nos decidió.
No solo íbamos a volver a ver a los compañeros que siguieron en la serie ( nada les reprochábamos, cada uno decidió por sí mismo, sin rencores), sino que nos íbamos a reencontrar con otros antiguos compañeros de travesía...
Volver a ser dirigidos por Peter Horton era todo un honor y una delicia...
Que TR quisiese aparecer con Katie aunque fuese a modo de flashback y ambos donasen su retribución al Glaad... Un motivo de orgullo.
(Reseñaría que cuando les vi caracterizados y peleando en la vieja cocina de Meredith, automáticamente me trasladé a la 2ª temporada. Fue increíble!!)
El mano a mano de Krista con Shonda y Stacy... por fin un poco de fundamento y fidelidad al espíritu Grey´s.
Momentos para todos pero no todos en todo momento. Esta vez no importaba aparecer de secundarios en la serie, porque esta vez lo éramos. Y nuestros segundos eran MerDer. Totalmente.
Meredith y Derek en estado puro. Muy puro. Créanme.
La música... oh, la música en Greys... Siempre marcando momentos. A veces malinterpretada. Otras mal-interpretadas...Pero siempre importante. Arrancando sentimientos donde las palabras no son necesarias, acompañando al gesto...
La música, santo y seña de GA.
Y ahora... mi actividad profesional.
Cuatro años casada con un productor musical. Bueno, con un representante de agentes musicales... Rapperos, reyes del hip-hop y hasta del domm-metal, desfilando por mi hogar. Fiestas y fiestas donde el mundo de la música , en sus distintas vertientes, estaba presente. Y un experimento de la todopoderosa Rhimes tenía que iluminarnos.
Bueno, confieso que yo no lo vi tan claro, pero Paddy sí.
" Tienes que grabar un disco. Tu voz es dulce. Es lo tuyo".
Pensé que su entusiasmo era fruto del momento. Ya se sabe, la pasión, los momentos robados... pero insistió tanto y tanto que decidí probar.
Claro que iba a tener todo el tiempo del mundo para que lo que hiciese saliese medianamente decente. No en vano, tras revocar nuestros contratos yo había decidido no trabajar más en TV y las ofertas de la pantalla grande no me tentaban lo suficiente. Además quería disfrutar más de mi familia. De mi nueva y gran familia...
Es lo que tienen las segundas oportunidades... o la tercera, para Patrick... que sumamos hijos. Pero es por lo que tanto y tanto hemos luchado. Por llegar al equilibrio que al fin hemos alcanzado.
Trabajar en lo que nos gusta, sin presiones. Y acabada la jornada... juntos. Al fin.
Sí. Lo hicimos. Sin estridencias.
Al fin y al cabo, hacía meses que ya no salíamos en la serie. Se habían acabado los paparazzo las 24 horas frente a casa... Los coches espectaculares por Sunset Boulevard... Las entradas por separado en el Katsuya para cenar y a veces por la puerta de atrás...
Nuestra vida en NY era mucho más tranquila.
Ni Maine ni Boston. Elegimos NY. Elegante, cosmopolita y discreta. Cada uno a lo suyo. Lo que queríamos.
Y aunque algunos días con los cuatro niños en casa parecía una locura, nuestro piso en el Dakota con sus impresionantes vistas sobre Central Park eran nuestro particular paraíso, más de lo que jamás hubiésemos soñado...
Gigi y Valentino se revolvieron y tiraron de sus correas, atados como estaban a un banco del parque mientras disfrutábamos de los primeros rayos del verano neoyorkino, anticipando la llegada de Paddy. Le adoraban. No solo los niños lo hacían, Shonda...
Venía exultante y tras rascar las cabezas de los perros y dejarse lamer por ellos se sentó junto a mí.
En realidad, se dejó caer junto a mí. Era más exacto.
- Buenas noticias?- Apenas me salía la voz ocupada como estaba en corresponder a su besuqueo.
Finalmente, se quedó apoyado sobre mi hombro y acarició la cabeza de la aún dormida Stella.
- Inmejorables. Mira...- Y me mostró el índice de audiencias y los demográficos.
- Pero... esto es increíble! Estás seguro que son los resultados definitivos?- No me lo podía creer. Sencillamente, era inaudito.
Un solo capitulo había salvado toda una temporada y había puesto la serie al mismo nivel que siete años antes.
- Ves como cuando se quiere... se puede?
- Pero con el orgullo que le caracteriza... lo difícil es que quiera...
- Bueno, pues esta vez ha querido y ...sabes?, siento que otra vez ha cerrado heridas con los fans. Como tras la huelga de guionistas...
- Es que esta vez no estaba dispuesta a meterme en la cama de nuevo...
- A mi ya sabes que me encanta rodar escenas así contigo... en la cama...
Y antes de que pudiese esquivar el mordisco que estaba segura iba a mi oreja derecha, sentí una fuerte patada sobre mi abdomen que paralizó a ambos.
Y rompimos a reír.
Aquel era nuestro futuro.
No era mi disco con versiones de Greys con las que Sara no se había atrevido. Ni era la película "El arte de conducir bajo la lluvia" que en un par de meses Paddy empezaría a grabar una vez conseguido guionista( la mejor, Stacy McKee) y preparada la producción.
Era ese ansiado bebé que en breve aumentaría aún más nuestra numerosa familia.
Y como en el último capitulo de la última temporada habría un gran momento MerDer... Ellen y Patrick presumiríamos de nuestro embarazo de ocho meses.
Por fin padres. Lo había prometido Derek.
De una manera o de otra...