Join the millions that use us for their forum communities. Create your own forum today.
InvisionFree - Free Forum Hosting
Welcome to Seattle Grace. We hope you enjoy your visit.


You're currently viewing our forum as a guest. This means you are limited to certain areas of the board and there are some features you can't use. If you join our community, you'll be able to access member-only sections, and use many member-only features such as customizing your profile, sending personal messages, and voting in polls. Registration is simple, fast, and completely free.


Join our community!


If you're already a member please log in to your account to access all of our features:

Name:   Password:


Pages: (8) [1] 2 3 ... Last » ( Go to first unread post ) ContestarNuevo TemaNueva Encuesta

 You're Still The One, MerDer post 2x06 -Capítulo 13 (4/04)
merder_85
  Posted: 6 Feb 2011, 21:52
Quote


On strike!
Group Icon

Group: CoAdjuntas
Posts: 13.396
Member No.: 9.715
Joined: 26-June 07



¿Qué hago yo aquí si ya tengo un fic en danza? Pues muy sencillo: llevo mucho tiempo dándole vueltas a este fic y la frustración y el no ver en la serie lo que quiere ver hace que me vuelva más productiva xDDD

Antes de empezar, vamos a ponernos en situación:
Es un fic exclusivamente MerDeriano que va a tratar sobre todo del duro camino que va a emprender Derek para conseguir el perdón (mi Derek no es alérgico a la frase "Lo siento", como el de Shonda laugh.gif)
La historia comienza cinco años después del 2x06. Después de que Derek cometiera el gran error de su vida al elegir a Addison, Meredith se marchó de Seattle y emprendió una nueva vida. El como se fue y por qué lo iré poniendo en flashbacks. wink2.gif
Y no os cuento más, que si no os destripo el asunto tongue.gif

Ah si, el título del fic es por la canción de Shania Twain - "You're Still The One". La canción más merderiana que he oído en mi vida. Es como si contara el MerDer pero con música wub.gif




Os dejo el capítulo 0, que nos va a servir de introducción a la historia smile.gif



Capítulo 0 - INTRODUCCIÓN

Meredith se miró en el espejo una vez más. Quería estar perfecta. Era su gran día. Después de tantos años de esfuerzo y trabajo iba a dar el gran salto profesional en su carrera, y aunque estaba tranquila, sentía un cosquilleo en el estómago que incluso le había impedido desayunar. Un cosquilleo que sólo sentía cada vez que entraba a un quirófano.

Volvió a girar sobre sí misma, y se colocó la chaqueta. Ahora sí. Pelo en su sitio, y maquillaje adecuado. Aún quedaba media hora, así que sacó de nuevo sus apuntes y repasó la conferencia que iba a dar esa mañana. Si, ella. Ya no era Meredith, la interna. Era la Dra. Meredith Grey, residente de último año del Boston General y futura neurocirujana. Y además de las mejores, como su Jefe siempre le decía. Empezó a amar esta especialidad hacía ya cinco años y su amor y devoción por los cerebros y todo lo que tuviera que ver con ellos no había hecho más que incrementarse con el paso de los años. “Causas y consecuencias del Alzheimer prematuro en pacientes de menos de cincuenta de años.” Respiró hondo y comenzó a leer deprisa, para sí misma la primera tarjeta con los puntos más importantes. Este era su “bebé”. Llevaba metida en esto desde hacía casi dos años, y su Jefe, el Dr. Sam Monroe, la había animado y ayudado desde el primer día. Tenía plena confianza en ella y gracias a él, Meredith había sido invitada al “Congreso Anual de Neurología y Neurocirugía de la Costa Este” como ponente.

Comenzó a andar por la habitación y al llegar a la ventana observó las frías calles de New York. Por suerte, se hospedaba en el mismo hotel Plaza, y no tenía que salir a la calle para nada. Los coches se distribuían a los largo de la 5ª Avenida, mezclándose con los taxis e incluso llegó a ver por un camino de Central Park a los típicos neoyorkinos que salían a hacer footing cada mañana. Esa ciudad no estaba hecha para ella. Demasiado ajetreo. Ella vivía tranquila y feliz en Boston, iba andando al hospital cada mañana y sólo se había sentido tan bien viviendo en otra ciudad. Pero ya habían pasado cincos años. Cinco largos años en los que no había olvidado ni un solo minuto de lo que vivió en Seattle, y aquella mañana, en ese preciso momento lo tenía en su mente más que nunca. Él estaba presente en cada palabra y en cada frase que ella iba a decir en esa dichosa conferencia. Y era algo que no soportaba. ¿Por qué no podía desaparecer de su vida de una vez? Ella lo intentaba cada día, y siempre recordaba como él le rompió el corazón y la humilló. Cómo la abandonó. Fue por eso que se largó de allí. Huyó para siempre de esa ciudad. Pero el seguía ocupando su corazón…y su mente.

Se perdió durante minutos, que parecían horas en sus elucubraciones, cuando de pronto miró el reloj. Diez minutos. Lo recogió todo y salió al pasillo, camino del ascensor. Ella iba a ser la estrella del día y eso era lo único que importaba. Antes de entrar al ascensor recibió un mensaje de Cristina deseándole suerte. Ojalá que ella hubiera podido estar allí. Pero un cuádruple bypass la iba a tener ocupada durante toda la semana.




Tras dar vueltas en la cabeza sobre si ir andando o en un taxi, decidió que caminar una cuantas manzanas bajo el frío de New York no le haría ningún daño. Así que se echó el folleto en el bolsillo, cogió su abrigo y se puso una bufanda alrededor del cuello. Se enamoró de Seattle en cuanto llegó allí. La culpa era de los malditos ferrys…y de otras cosas más. Pero aún así, echaba algo de menos New York. Sobre todo pasear. Pasear y caminar sin rumbo fijo, o ir los domingos a Central Park, sentarse en un banco y hacer el crucigrama.

Lo supo en cuanto vió su nombre. Tenía que ir y verla. Llevaba años sin ir al Congreso de la Costa Este, pero en cuanto leyó el programa de ese año no lo dudó ni un segundo. Necesitaba verla de nuevo. Cinco años eran demasiados, y aunque sabía que le había roto el corazón para siempre tenía la débil esperanza de que ahora, sabiendo donde iba a estar podría hablar con ella. Sólo quería eso. Porque había muchas cosas que nunca le dijo y de las que se había estado arrepintiendo durante estos últimos años. Cometió un error y aún no se había perdonado a sí mismo. Pero lo que necesitaba de verdad, lo que ansiaba en lo más profundo de su ser, era que ella pudiera perdonarle.

Metió la mano en el bolsillo de su abrigo y volvió a sacar el folleto: “Congreso Anual de Neurología y Neurocirugía de la Costa Este”, Dra. Meredith Grey. Siempre supo, desde el primer día que Meredith estaba destinada a ser una de las grandes, pero al leer ese programa, una y otra vez, y comprobar por sí mismo, que además se había convertido en una gran neurocirujana no podía evitar que su corazón latiera más deprisa y se sintiera orgulloso de ella.

Al fin llegó a la 5ª avenida, cruzó la calle y entró al Plaza. Buscó la sala correspondiente y recogió su identificación. Pasó más de diez minutos saludando a viejos colegas a los que hacía años que no veía, y al fin, logró encontrar un sitio en una de las últimas filas. No quería que ella le viera. Lo último que deseaba era estropearle su gran día. Así que simplemente se sentaría allí y escucharía todo lo que ella tenía que decir.

A las nueve en punto la vió subir al escenario. Había cambiado pero seguía siendo la misma. Sus manos se movían nerviosas mientras se preparaba, y el pelo seguía cayendo sobre sus hombros tal como el lo recordaba. Subida en esos tacones, sus piernas parecían interminables, y la falda marcaba todas y cada una de sus curvas. Deseó en silencio que levantase la cabeza. Quería verle el rostro. Y así fue. Meredith alzó la vista, se retiró con la mano el pelo de la cara y dio los buenos días.

“Buenos días. Soy la Dra. Meredith Grey, residente de último año en el Boston General, y hoy me dirijo a ustedes con el propósito de establecer las que durante casi dos años, han sido las principales causas que he observado en mis pacientes con Alzheimer prematuro, quiero darle las gracias al Dr. Sam Monroe, ya que sin su ayuda esto no hubiera sido posible y a…”

Pero no siguió escuchando. O al menos él no lo sentía allí. Estaba completamente embrujado por la belleza, fuerza y seguridad que Meredith desprendía en cada una de sus palabras. Sonrió. De oreja. Nunca había estado tan orgulloso de nadie como lo estaba de ella en ese momento. Se apoyó contra el respaldo del asiento delantero, que estaba vacío, para poder ver mejor, y no se movió durante cincuenta minutos.

Derek aún seguía embrujado. Ella aún le controlaba y no estaba dispuesto a hacer nada para evitarlo. Tras cinco años todo seguía igual…pero a la vez, todo había cambiado.
Mensaje Privado
Arriba
Khisanth
Posted: 6 Feb 2011, 21:55
Quote


In the Dark Side :|
Group Icon

Group: Enfermeras
Posts: 5.776
Member No.: 3.617
Joined: 4-January 07



GO MER yahoo.gif yahoo.gif yahoo.gif yahoo.gif yahoo.gif Ya es hora que veamos como Derek se gana el perdon de Mer.


Me encanta! ojitos.gif ojitos.gif
Mensaje Privado
Arriba
Mafis
Posted: 6 Feb 2011, 21:57
Quote


Casándome en un post-it azul
Group Icon

Group: Enfermeras
Posts: 6.480
Member No.: 8.278
Joined: 9-May 07



YAY! Amo esto, es el fic de mis sueños! yahoo.gif yahoo.gif yahoo.gif
Ya quiero saber como sigue!!! hug1.gif hug1.gif
You rock! heartpump.gif
Mensaje Privado
Arriba
ANAINGE
Posted: 6 Feb 2011, 22:13
Quote


Aita, beti nire bihotzean
*

Group: Internos
Posts: 3.832
Member No.: 3.868
Joined: 14-January 07



Me encanta!!!!

Tienes que actualizarlo pero ya. Enhorabuena!!!
Mensaje Privado
Arriba
merder_85
Posted: 6 Feb 2011, 23:46
Quote


On strike!
Group Icon

Group: CoAdjuntas
Posts: 13.396
Member No.: 9.715
Joined: 26-June 07



Ok, he cedido a las presiones externas y aquí está el que ya es el primer capítulo smile.gif
Espero que os guste. Intentaré actualizar a lo largo de esta semana en cuanto tenga un ratito libre wink2.gif
Gracias! *___*



Capítulo 1

Derek escuchó embelesado. Habían sido cincuenta minutos apasionantes. Meredith se mostró segura, sobre todo tras los primeros cinco o diez minutos iniciales, expresándose con naturalidad, sabiendo muy bien de lo que hablaba y sin titubear y no cesó de mover sus manos durante todo el tiempo, como siempre hacía.

Llevaban ya unos diez minutos en el turno de preguntas y Meredith también saltó ese obstáculo a la perfección. Se estaba acabando e iba a perder su oportunidad. Podría verla después, en la recepción, pero ¿y si no lo conseguía? Había mucha gente y tal vez iba a ser difícil dar con ella y mucho menos lograr que le prestase atención durante más de cinco minutos. Sólo tenía que armarse de valor…echarle pelotas a la situación y preguntarle.

“¿Alguna pregunta más?”
“Si, perdone Dra. Grey…me gustaría saber que fue lo que la llevó a emprender este ensayo sobre el Alzheimer prematuro y sus causas y consecuencias…”

Meredith dirigió la vista hacia el lugar de dónde procedía la voz, pero no logró dar con el autor de la pregunta.

“Perdone…no le veo…¿puede repetir la pregunta?”

Ahora o nunca, se dijo Derek. Sin pensarlo se levantó, se aclaró la voz y ya antes de que empezara a hablar, Meredith lo vió. Sintió como sus piernas temblaban, su corazón se aceleraba y las cosquillas en su estómago que había experimentado por la mañana regresaron de nuevo, esta vez con más intensidad. No podía creerlo. ¿Qué demonios hacía él allí? Pero no, no iba a permitir que ese hombre le estropeara el día o mucho peor, que la dejara en ridículo.

“Dra. Grey, soy el Dr. Shepherd…sólo le preguntaba, si no es demasiado personal…qué fue lo que la llevó a emprender esta ensayo…”

A Meredith le costó reaccionar. Estaba preparada para todo. Llevaba meses haciéndolo. Pero no estaba preparada para esto. No estaba preparada para él. Pero sacó fuerzas de no sabía dónde, le clavó la mirada, a pesar de que les separaba una gran distancia y le contestó.

“Mi madre sufrió Alzheimer prematuro. Olvidó completamente quien era y…y…ella…murió hace tres años.”

Derek no contaba con eso. Nadie le había dicho nada. Por normal general nunca conseguía sacarle a Cristina nada sobre Meredith. Nunca. Pero eso…eso le hubiera gustado saberlo. Ni siquiera Richard…

“Lo siento Dra. Grey. Lo siento, de verdad.”
“Gracias.”

A pesar de la lucha interior que estaba manteniendo por mostrarse indiferente ante él, Meredith no pudo evitar sonreír tímidamente cuando Derek le dio el pésame por la muerte de su madre. Lo conocía y sabía que lo estaba diciendo de verdad, que de verdad lo sentía.

Poco a poco la gente empezó a abandonar la sala de conferencias. Pudo ver, desde su asiento, como varias personas, se acercaron a Meredith para felicitarla. Un hombre alto y moreno la abrazó muy efusivamente mientras Meredith no dejaba de sonreir. El había visto a ese tío en alguna parte. Sam Monroe…Sam Monroe…Lenox Hill…¿sería el mismo Sam Monroe que le amargó la vida mientras era residente? ¿Estaría saliendo con Meredith? Los dos parecían muy cercanos, muy confidentes. Y él no dejaba de agarrarla de la cintura y de sonreir a todo el mundo. Tal vez cinco años eran demasiados…no podía reprocharle nada. Meredith había seguido con su vida mientras el arruinaba la suya. Aún así, necesitaba hablar con ella. O al menos, felicitarla. Había estado excelente y no iba a dejar escapar la oportunidad de decirle lo orgulloso que estaba de ella.


El también salió fuera y mientras se tomaba un aperitivo y una copa esperó a que ella apareciera para acercarse. Esperó durante unos veinte minutos allí de pié. Tuvo que aguantar durante un largo rato a una compañera de universidad que enseguida le reconoció y sólo se deshizo de ella argumentando que tenía que ir al baño. Para cuando volvió ya había localizado a Meredith en su radar. Y estaba sóla. Con una copa en la mano. Se abrió paso entre la gente, y cuándo la alcanzó posó la mano en su hombro, suavemente y con cuidado.

“Enhorabuena Dra. Grey.”
“¿Qué haces aquí?”
“Yo también me alegro de verte. Sólo quería felicitarte. Has estado genial.”
“Gracias. Ahora ya puedes irte.”
“Meredith…¿no podemos hablar?”
“¿Y de qué se supone que vamos a hablar tú y yo? Dime.”
“Quería saber cómo estabas…cómo te va.”
“Estoy bien y todo me va genial. ¿No lo ves? En serio Derek…vete. No te necesito aquí.”
“¿Sales con ese tío?”
“¿Con qué tío?”
“Con tu querido Dr. Monroe.”
“¿Y a ti que te importa? Derek…lo mejor que puedes hacer es volver a Seattle. Gracias por haber venido. Te lo agradezco, pero…”

Meredith intentó irse pero Derek le sujetó la muñeca. Había llegado hasta allí y no la iba a dejar escapar tan fácilmente. El tacto de su piel seguía siendo el mismo, y la misma chispa que sintió el primer día que la tocó seguía allí. No había muerto, ni mucho menos. Meredith seguía siendo Meredith, y Derek seguía siendo…Derek. Un frío escalofrío recorrió el cuerpo de Meredith y sintió como el resto del mundo se desvanecía a su alrededor. Volver a sentir esa mano sobre su piel hizo que durante un segundo olvidase todo. Cinco años y todo seguía igual. Ese hombre seguía rompiéndole todos los esquemas y lo que es peor, volvía a resurgir la Meredith insegura de antes. Aquella que ya no quería ser. Nunca más.
Por eso, tras ese segundo Meredith se revolvió, y se soltó la mano, volviendo a la realidad y sobre todo, volviendo a recordar por qué se marchó de Seattle sin siquiera despedirse.

“Déjame en paz.”
“Yo sólo quiero hablar contigo Meredith. Siento que…”
“¿Qué? ¿Qué sientes?”
“Que te lo debo.”
“Pues te puedes marchar tranquilo porque no me debes nada.”

“Meredith, ¿pasa algo?” Sam Monroe, acababa de acercarse hasta dónde estaban ellos, y enseguida mostró una actitud sobreprotectora con Meredith. “Shepherd…¿eres tú?”

Y efectivamente…era el mismo Sam Monroe de sus años de residente.

“Si, soy yo…ha pasado mucho tiempo Sam” –no tuvo más remedio que darle la mano- “¿Qué tal estás?”
“Bien…Meredith ha estado fantástica. En cuanto llegó a Boston y me dijo que había trabajado contigo sabía que iba a ser de las mejores.”
“Así que te lo contó…”
“Sí. Oye Meredith…voy a presentarte a alguien. Si nos disculpas, Shepherd.”
“Si, claro…sin problemas. Ha sido un placer volver a verte Meredith. Y de nuevo: enhorabuena.”
“Gracias.”

Sam condujo a Meredith hasta el otro lado de la sala mientras Derek los siguió con la mirada sin perderles de vista. Esto no había acabado. El había ido hasta New York para hablar con Meredith y no se iba a marchar sin haberlo logrado. Por eso, no se marchó de allí hasta que Meredith lo hizo, y en cuanto vió que ella cogía el ascensor hacia las plantas superiores lo tuvo claro. Ya sabía dónde se hospedaba. Ahora sólo necesitaba un plan.
Mensaje Privado
Arriba
Khisanth
Posted: 6 Feb 2011, 23:51
Quote


In the Dark Side :|
Group Icon

Group: Enfermeras
Posts: 5.776
Member No.: 3.617
Joined: 4-January 07



Uy! quiero conocer ese plan ojitos.gif ojitos.gif ojitos.gif y a lo mejor, al final dice: Me encanta que los planes salgan bien parte1.gif parte1.gif parte1.gif
Mensaje Privado
Arriba
Mafis
  Posted: 6 Feb 2011, 23:54
Quote


Casándome en un post-it azul
Group Icon

Group: Enfermeras
Posts: 6.480
Member No.: 8.278
Joined: 9-May 07



Uhhh, ahora estoy mas intrigada! OMG
Ya quiero saber que pasa en el proximo! wub.gif wub.gif
Mensaje Privado
Arriba
juu19
Posted: 7 Feb 2011, 01:49
Quote


Post it! <3
Group Icon

Group: Enfermeras
Posts: 3.353
Member No.: 17.752
Joined: 12-July 08



Me encanta este nuevo fic ojitos.gif
Quiero saber que va a planear Derek! Y ya desde ahora digo que odio a Sam Monroe dry.gif

Espero ansiosa el próximo! hug1.gif
Mensaje Privado
Arriba
Anitah
Posted: 7 Feb 2011, 02:05
Quote


Casándome en un post-it azul
*

Group: Internos
Posts: 1.014
Member No.: 26.653
Joined: 26-May 09



Siempre es un placer leer un fic tuyo, y de este me he enamorado ojitos.gif Y más aún cuando he leído dos capítulos de una vez. Espero leerte pronto, que me has dejado con la intriga, ya quiero saber cual es el plan.
Mensaje Privado
Arriba
ANAINGE
Posted: 7 Feb 2011, 15:25
Quote


Aita, beti nire bihotzean
*

Group: Internos
Posts: 3.832
Member No.: 3.868
Joined: 14-January 07



Espero con impaciencia y con temor ese plan de Derek... ohmy.gif

Mete tanto la pata.... sad.gif
Mensaje Privado
Arriba
lilumun85715
Posted: 7 Feb 2011, 19:36
Quote


Casándome en un post-it azul
*

Group: Internos
Posts: 5.235
Member No.: 1.926
Joined: 6-November 06



Este fic Pinta muy interesante me gustan los 2 capis , Necesito saber que a pasado con Ellos en en todo este tiempo , Me intriga el Plan de Derek , meda gusto ,que ya que la serie es una Mierda pueda leer varios fic muy interesante y alegrar mi corazón incluyendo el tuyo .

Estoy Encantada con tu nuevo Fic francis.gif ojitos.gif ole.gif alabanzas.gif .

hug1.gif besitin.gif
Mensaje Privado
Arriba
merder_85
Posted: 7 Feb 2011, 21:21
Quote


On strike!
Group Icon

Group: CoAdjuntas
Posts: 13.396
Member No.: 9.715
Joined: 26-June 07



I'm back! Gracias por vuestro apoyo chicas! hug1.gif


Capítulo 2

“No lo sé Cristina. No sé qué coño hace aquí. De repente…estaba ahí. Como sí no hubiera pasado nada. Sonriendo…no sé como se atreve a…”
“Te juro que no se lo conté a nadie Mer. Bueno…sólo nosotros…pero él no lo sabía.”
“Pero sabe usar internet Cristina. Ese no es el problema. El problema es que está aquí. Y sabe que yo también estoy aquí y no quiero verle.”
“¿Por qué? ¿A ti que más te da? Han pasado cinco años Meredith, me has dicho mil veces que…oh Dios mío…no ha cambiado nada.”
“No es verdad.”
“Seguro que en cuanto lo has visto te has ruborizado igual que una adolescente.”
“Pues no. Derek es pasado. Un pasado muy muy lejano. Un pasado doloroso. Humillante. No quiero tenerle cerca Cristina. No lo soporto.”
“Ya…”

Llevaba una media hora hablando con Cristina por teléfono, y aunque Meredith no era consciente, durante ese tiempo se había limitado a repetir constantemente las mismas frases, una y otra vez. No entendía nada de lo que estaba ocurriendo. No entendía que hacía él ahí. Lo suyo murió. Estaba enterrado. No tenía ningún derecho a nada. A reprocharle nada. Derek la crispaba, la ponía nerviosa, pero eso no le preocupaba, ella sabía cómo controlarlo. Lo que la tenía aterrorizada y asustada era otra cosa. Desde que sintió su mano sobre su piel, su cuerpo no le respondía. Sentía un gran vacío en el estómago, y regresó a su habitación a punto de quedarse sin respiración. Ella tenía una nueva vida. Estaba tranquila, se sentía segura, y Derek ya no formaba parte de eso. El se encargó de apartarla de su vida, y ella hizo lo mismo. Por eso se alejó. Él no tenía ningún derecho a regresar de esa forma a ella, como si nada hubiera pasado. Como si fueran dos viejos amigos que se reencuentran después de muchos años. Ellos nunca fueron amigos. Se quisieron y a la vez se hicieron demasiado daño como para serlo. Al menos, ella si que lo quiso…tal vez demasiado. Tal vez, mucho más de lo que él se merecía.

“Sólo ha venido a destruirme de nuevo la vida. No sé qué quiere…”
“Meredith…¿no se te ha ocurrido pensar que a lo mejor sólo quería decirte hola? Ya sabemos que es un imbécil…pero tú…eres tú. Y era tu gran día…”
“¿Por qué le estás defendiendo?”
“No le estoy defendiendo. Pero…dale un voto de confianza.”
“Mira. Me da igual. Porque no le voy a volver a ver. Sólo quiero llegar mañana al aeropuerto y volver a casa.”
“¿Por qué no sales, te das una vuelta, y te aireas?”
“¿Y si…?”
“Por Dios, Meredith…estás en New York…no vas a encontrártelo al doblar la esquina.”



Era ya de noche cuando Derek regresó al hotel Plaza. Si tenía suerte, la noche iría bien y podría hablar con ella, tranquilamente. Sólo deseaba eso, y sabía que no tenía derecho a pedirle nada más. Necesitaba saber si lo que había pasado esta mañana, lo que había sentido al verla y al tocarla seguía siendo real, o era fruto de cinco años de desesperación y soledad pensando día tras día en ella. Años durante los cuales se torturaba a sí mismo pensando en que estaría haciendo o lo que era aún peor: con quién estaría. Le faltó valor para ir detrás de ella, para ir a buscarla y pedirle perdón. Cometió un error dejándola marchar y cometió un error pensando que su matrimonio podía funcionar.

Por eso, al llegar a recepción, puso su mejor sonrisa, se apoyó inocentemente sobre el mostrador y llevó a cabo el primer y único paso de su plan. A partir de ahí, todo dependía de su capacidad de improvisación.

“Hola…soy el Dr. Monroe. Estoy esperando a Meredith Grey…y…podría avisarla?”

La chica encargada de la recepción le sonrió también mientras Derek evitaba perder el contacto visual con ella.

“La Dra. Grey…si, enseguida.”

Pasaron cinco segundos que a Derek le parecían eternos, pero nadie respondió al otro lado del teléfono.

“Lo siento. Parece que ha salido. ¿Quiere dejarle un mensaje?”
“Esto…¿puede decirle que la espero en el bar?”
“Si claro. Será un placer.”

Derek le guiñó un ojo a la recepcionista, antes de marcharse. Volvió a pasearse por el hall, pero no había ni rastro de Meredith. Aún era temprano. Tal vez, había salido a cenar. Lo único que pedía era que por favor, estuviera cenando sóla. Si ese imbécil iba con ella, ese plan estaba desde ya condenado al fracaso.

Se sentó en la barra del bar y pidió un whisky. Fue al acariciar el frío cristal del vaso con la yema de los dedos cuando su mente volvió al pasado, a un bar de Seattle, y a una chica rubia, con un vestido negro, sentada junto a la barra bebiendo tequila sin parar…Recordaba como si fuera ayer cada frase, cada mirada y cada gesto. Y también cada beso. Todos y cada uno de ellos. Esta noche, no iba a acabar igual, desde luego, ni siquiera sabía cómo iba a empezar o si acaso empezaría, pero se debía a sí mismo intentarlo. Se lo debía a su corazón.



Meredith entró al bar del hotel, que estaba completamente vacío, algo confundida. Cuando llegó a recepción le extrañó tener un mensaje de Sam. ¿Por qué no la llamaba al móvil si tenía algo que decirle? Sólo esperaba que no empezara con lo mismo de siempre y se pusiera pesado. Hoy no estaba de humor. Había salido a pasear, y pasó casi toda la tarde sentada en un banco de Central Park, leyendo hasta que empezó a anochecer. Se compró un perrito caliente en un puesto al salir del parque y paseó por la 5ª avenida hasta que se cansó y decidió volver al hotel. Sólo quería meterse en la cama y olvidar este día tan fantástico y tan horrible a la vez. Quería despertarse en su suave y calentita cama de Boston y que la persona que más le importaba en este mundo le diera los buenos días como cada mañana. No necesitaba ni a Derek ni a Sam amargándole la vida.
Pero lo que no esperaba, al cruzar la puerta del bar, era ver a Derek sentado en la barra, bebiendo un whisky. ¿Acaso se hospedaba allí también? Si así era, iba a intentar por todos los medio que cambiara de hotel.


“Tú te has propuesto amargarme el día, ¿verdad?” Meredith dejó caer el bolso sobre la barra, asustando a Derek, que casi tira el vaso al suelo.
“Hola…buenas noches.”
“Sí vale…buenas noches. Lárgate. He quedado con alguien.”
“Yo soy con quien has quedado.”
“Siento decepcionarte pero estoy esperando a Sam.”
“Yo soy Sam.”

Derek al fin dejó de beber, se giró y miró sonriendo a Meredith como si aquello se tratara del chiste más gracioso que jamás le habían contado.

“¿Qué tu…qué?! Idiota!”

Meredith le pegó tan fuerte con el puño en el brazo que Derek se resintió, y aunque intentó pararla, ella le esquivó y le pegó en el otro brazo.

“Oye Mer…cálmate. Por favor…por favor.”

La sujetó por las muñecas, pero ella seguía resistiéndose. Recordó una situación parecida, cuando acababa de conocerla, lo guapa que estaba cabreada…como se le iluminaban los ojos, y sin pensarlo, pero con toda la intención, hizo algo de lo que se arrepintió un segundo después. Le plantó un beso en los labios, que se interrumpió en cuanto Meredith soltó su mano y se la estampó en toda la cara.

“Capullo.”
“¿Vas a dejar de gritar?”
“Sólo si te largas.”
“Una copa y me voy. Te lo prometo.”
“¿Te vas? ¿Cogerás un avión y volverás a casa?”
“En realidad…estoy en casa.”
“Derek.”
“Prometido.” Derek levantó la mano derecha, como si jurara sobre la Biblia, y Meredith resignada, y maldiciendo por lo bajo se sentó junto a él, deseando pasar por esto lo antes posible. “Eh…camarero, póngame otro. Por favor…y para ella te…”
“Agua natural por favor…no pienso dejar que este capullo me emborrache otra vez.”
Mensaje Privado
Arriba
Mafis
Posted: 7 Feb 2011, 21:32
Quote


Casándome en un post-it azul
Group Icon

Group: Enfermeras
Posts: 6.480
Member No.: 8.278
Joined: 9-May 07



Mer le debió haber pegado mas fuerte LMAO, pero me encanta wub.gif wub.gif
Mensaje Privado
Arriba
Khisanth
Posted: 7 Feb 2011, 21:42
Quote


In the Dark Side :|
Group Icon

Group: Enfermeras
Posts: 5.776
Member No.: 3.617
Joined: 4-January 07



uy! Derek soltando toda la artilleria pesada lol.gif lol.gif lol.gif lol.gif Se tiene merecido ese tortazo! xDDDD
Mensaje Privado
Arriba
ANAINGE
Posted: 7 Feb 2011, 21:47
Quote


Aita, beti nire bihotzean
*

Group: Internos
Posts: 3.832
Member No.: 3.868
Joined: 14-January 07



QUOTE
que la persona que más le importaba en este mundo le diera los buenos días como cada mañana


Aquí si hubo Mcbaby? huh.gif ohmy.gif

Me encanta. wub.gif wub.gif
Mensaje Privado
Arriba
0 User(s) are reading this topic (0 Guests and 0 Anonymous Users)
0 Members:
DealsFor.me - The best sales, coupons, and discounts for you

OpcionesPages: (8) [1] 2 3 ... Last » ContestarNuevo TemaNueva Encuesta



Skinned by traek of the if skin zone customizada por el equipo del foro Seattle Grace. Cabecera realizada por LauraPalmer.
www.anatomiadegrey-spain.com



Hosted for free by InvisionFree* (Terms of Use: Updated 2/10/2010) | Powered by Invision Power Board v1.3 Final © 2003 IPS, Inc.
Page creation time: 0.0964 seconds | Archive