Aqui vuelvo yo con otra de mis ideas. Llevo madurando esta idea desde el verano, y he estado un tiempo haciendo labor de investigacion pero por falta de tiempo me ha sido imposible publicar antes. Asi que ahora que estoy menos liada me lanzo al ruedo con esto a ver que sale.
¿Que pasaria si mezclaramos en el mismo fic No puedes comprar mi amor, Gossip Girl, 90210, High School Musical y tal vez un poco de Grease? Pues sale este mejunje que os traigo.
La historia se me ocurrio una noche mientras veia "No puedes comprar mi amor" y todo está basado un poco en esa peli pero con cosas de las series adolescentes que estan tan de moda ahora, y por supuesto con nuestros chicos de Grey's como protas.
Nos situamos en el
SEATTLE WALDORF SCHOOL, una de las escuelas de secundaria mas prestigiosas de Seattle y del estado de Washington, donde los alumnos de los ultimos cursos estan con las hormonas revolucionadas y solo piensan en una cosa: el amor...o si no es amor, al menos enrrollarse con alguien xDDDDD.

no tengo ni que decir que el fic es MerDer a muerte, con altas dosis de cursipornyleria meerderiana
Gracias a ANAINGE por su ayuda
Asi que....preparados...listos...YA!
Capítulo 1 -
Fifteen [Taylor Swift]El Seattle Waldorf School era el centro de enseñanza privada mas prestigioso de Seattle. Los estudiantes pasaban toda su vida escolar ahí, desde los 3 hasta los 18 años. La gran mayoria de ellos, acudian después a universidades de prestigio de la costa oeste, como Stanford, Berkeley o algunos cruzaban el pais entero y acababan en Harvard o Yale. Pero lo mas interesante de esa escuela, donde todos quieren llegar cuando entran es el instituto. Un autentico hervidero de adolescentes con las hormonas completamente revolucionadas y que sólo tenian una cosa en mente (y no era precisamente estudiar): encontrar el primer amor. Ese que no se olvida. Ese que a lo mejor, puede durar para siempre, o al menos, siempre permanece dentro de tu corazon. Un amor como el de las peliculas, de los que no se acaba nunca y sobrevive a todos y a todo. Eso era lo que todos los estudiantes del Seattle Waldorf School buscaban cada año, y sobre todo en las primeras semanas de clase después del verano, cuando llegaba el baile de bienvenida y todas las que no tuvieran novio entre el equipo de baloncesto o de lacrosse se afanaban por encontrar a alguien que las acompañara. Bueno…todas no. Siempre hay una excepcion, verdad?
Meredith Grey no era la chica mas popular del instituto. Tampoco era la mas guapa. Ni la mas simpática. Ni la que tenia el mayor grupo de amigos. Ni siquiera pertenecia a las animadoras o al grupo de teatro, donde estaba la gente “guay”. En algunos circulos era considerada un bicho raro. Llevaba con el mismo grupo de amigos desde la guarderia y tampoco se habia preocupado por hacer nuevas amistades. Ella estaba bien asi, ¿para que necesitaba a nadie mas?
Estaba Alex Karev, su mejor amigo desde el dia que el le robó el paquete de galletas principe en el recreo cuando tenian 3 años. Pero Meredith no soltó ni una sóla lágrima. Se echó sobre el, le empujó, le tiró de los pelos, que por aquel entonces los llevaba mucho mas largos e incluso le arañó en la cara, dejándole una cicatriz en la mejilla, cerca de la oreja, una cicatriz que nadie veia, y que solo su autora sabia de su existencia. Desde aquel momento fueron inseperables. Alex siempre la defendia si algun matón intentaba meterse con ella y Meredith era la única chica en todo Seattle a la que Alex era capaz de contarle sus secretos mas profundos. Llevaban toda la vida juntos, se graduarian juntos e irian a la escuela de medicina tambien juntos. Ademas, a Meredith le encantaba buscarle novia a Alex, y eso que el no lo tenia nada difícil, por que no habia animadora que se resistiera a sus encantos, pero ella no estaba dispuesta a dejar que su mejor amigo saliera con una cerebro de mosquito.
Ambos eran personas que venian de familias completamente desestructuradas. Meredith con un padre al que no veia desde los cinco años y una madre cirujana que nunca estaba en casa. Alex con un padre alcohólico y drogadicto, que pegaba a su madre, hasta que un dia se fue de casa y jamas volvieron a saber de el. Entró en el Seattle Waldorf School gracias a una beca, y nunca la habia desaprovechado. Estudiaba mas que nadie, y siempre, era el primero en todo. Aunque si habia algo que anhelaba, era entrar en el equipo de baloncesto. Todos los años hacia las pruebas, pero algo le decia que habia llegado su oportunidad. Este curso, Alex Karev llevaria una chaqueta con su nombre y se pasearia orgulloso por los pasillos del instituto.
Isobel Stevens, mas conocida como Izzie, era una chica alegre, extrovertida, romántica, amiga de todo el mundo y sobre todo guapisima. Una de las tias macizas del instituto, como decian algunos. Su madre fue una conocida top-model que desfiló para todos los diseñadores de prestigio en Paris, Milan o New York. Llevaba unos años retirada de las pasarelas, aunque siempre se escapaba a alguna fiestecilla. Y en una de esas fiestas conocio al que ahora era su marido. Un ejecutivo de una importante empresa de publicidad con sede en Seattle, y alli se mudaron ella y su hija cuando ésta contaba con 14 años. Izzie no sabia quien era su padre, su madre nunca se lo habia dicho, aunque sospechaba que ni ella misma lo sabía; y tampoco era algo que le interesara. Habia vivido toda su vida sin un padre y ya estaba acostumbrada. El primer dia que llegó al instituto, en el comedor, sin conocer a nadie, se sentó con Meredith en la mesa, donde tambien estaba Alex, que no perdio la oportunidad de ligar con aquella rubia de tetas enormes. Nadie entendia como la hija de la supermodelo famosa, se habia hecho amiga de los bichos raros, y menos aun siendo animadora, que por patetico que parezca, era una de las grandes aspiraciones de Izzie en la vida. Pero si habia algo que caracterizaba a Izzie Stevens era la facilidad que tenia para enterarse de todos los cotilleos, chismes, aventuras y desventuras de sus compañeros de instituto. Y por supuesto, llevaba un par de años aprovechando esa gran habilidad junto con su mejor amigo: George O’Malley.
O’Malley era el prototipo perfecto de friki loco por la informática. El pelo desordenado y hecho un desastre, con su mochila y su portátil siempre bajo el brazo, mimado hasta el extremo por su madre y al que muy poca gente conocia de verdad. Tenia dos hermanos mayores que ya se habian graduado en el Waldorf con excelentes notas y el seguia la estela de los O’Malley. Su padre tenia una empresa que se dedicaba a la importación y exportacion de frutas por todo el mundo, y era vecino de Meredith de toda la vida. Practicamente era la madre de George la que habia criado a Meredith, y para ella, era como ese hermano pequeño al que hay que cuidar y proteger, porque asi era el: indefenso, el blanco de las burlas de todos aquellos que se consideraban alguien importante o guay, cuando George tenia dinero para enterrarlos a todos ellos. Pero ahí estaban Meredith y Alex para sacar la cara por el cuando hacia falta, aunque Alex últimamente le repetia hasta la saciedad que ya era hora de que madurara y fuera un hombre. En cuanto se juntó el carácter alegre y dicharachero de Izzie con la ternura y la timidez de George se convirtieron en uña y carne.
Por eso, uniendo el talento de Izzie para enterarse de todo lo que pasaba en el instituto y la habilidad de George para la informática fundaron el “Waldorf Gossip Blog”. Un blog en el que nadie queria salir nombrado pero del que todo el mundo vivia pendiente. Normalmente contaban las ultimas victorias deportivas o noticias relacionadas con la escuela, pero cuando Izzie Stevens se enteraba de una noticia jugosa y suculenta no podia quedarse callada mucho tiempo, por eso, de vez en cuando, y para evitar represalias lanzaban un “blind item” al mas puro estilo Hollywood sin dar nombres, y entonces si que toda la escuela se revolucionaba. La gente empezaba a apostar sobre si seria esta o aquella a la que habian pillado en tal sitio enrollandose con algun jugador del equipo de futbol, o quien era la persona a la que estaban poniendo los cuernos esa semana.
Sólo habia un limite: no meterse en la vida de “Las tres arpías”, o lo que es lo mismo: Violet, Naomi y Addison, capitanas del equipo de las animadoras, o Izzie perderia su puesto dentro del equipo. Y precisamente eran ellas tres, las que mas cotilleos daban. Aunque no hacia falta que Izzie lo escribiera en su blog, todo el instituto sabia que Mark Sloan, capitan del equipo de baloncesto, le ponia los cuernos a Addison con todo lo que tuviera tetas y un culito perfecto y bien prieto. Pero aun asi…meterse con ellas tres, era algo que nadie se atrevia a hacer. Addison era la reina, la diosa, la chica mas fashion y con mas bolsos de marca de todo Seattle. No repetia bolso ni conjunto en una misma semana, vestia de Chanel, Prada y Gucci y tenia el Birkin de Hermes en todos los colores. Naomi y Violet, intentaban seguirle la estela, pero no eran mas que una simple imitación de la señorita Forbes-Montgomery, como le gustaba que la llamaran los profesores. Su madre se dedicaba a no hacer nada, ya que con la fortuna que su padre heredo de su abuelo, unida a las empresas de todo tipo que pertenecían a su familia tenian mas que de sobra.
Tenian una mesa en propiedad para ellas solas en la cafeteria, y cuidado el que osara sentarse porque daba la casualidad de que estaba libre.
Todos los años, al comenzar el curso, hacian un casting en la cafeteria al que acudian ansiosas las chicas de 9º grado, que acababan de entrar al instituto. ¿Su funcion? Simple: llevarles los libros, el almuerzo, recogerles la ropa del tinte o incluso hacerles los deberes, algo realmente estupido, teniendo en cuenta que estaban 2 cursos por debajo de ellas.
Y hoy precisamente, en el comedor, todo el mundo estaba presenciando el espectaculo. Unas cinco chicas de 14 años, habian llegado al casting final y al parecer la ultima prueba consistia en prepararles un almuerzo sano y equilibrado en el menor tiempo posible. Ganaria la que lo hiciera en menos tiempo, y cuyo almuerzo tuviera la menor cantidad de grasas saturadas.
M: vaya…esta prueba es nueva…desde luego imaginación no les falta
A: dejame la calculadora…
M: toma…lo has sacado ya?
A: estoy en ello…se me ha atascado la ecuación…
M: a ver…dejame echarle un vistazo
I: ei!!!!!...han empezado ya?
G: si…acaba de empezar el espectaculo
I: ahh bien..bien…escuchad…acabo de pillar a Mark enrollandose con Holy Connors junto a la vitrina de los trofeos
M: Holy Connors?...ahora tambien se tira a las de ultimo año?
A: ya no le queda ninguna por debajo de su edad
I: dios, no aguanto mas…dejame George..
G: no…dame el ordenador
I: sshhh…silencio…tengo que concentrarme
G: Izz…te echaran
I: no si no digo nombres…
G: sabran quien es…todo el mundo lo averigua siempre
I: yo me limito a dar pistas…cada uno puede pensar lo que quiera
A: Izz…estoy deseando que un dia rompas esa estupida norma y te atrevas a decir todo lo que sabes
I: lo hare…antes de graduarme lo hare
M: callaros!...intento resolver una maldita ecuación
I: a ver…escuchad:
“Se ha visto a un popular deportista de nuestro instituto pegandose el lote, y quien sabe si algo mas, con una chica de ultimo curso junto a la vitrina de los trofeos, en el pasillo del segundo piso. ¿Es consciente su chica de que los cuernos que lleva ya no la dejan entrar por la puerta del instituto?”A: jajajaajajajaa…te van a crucificar Izz…
I: veras como no…-Izzie puso su dedo sobre la tecla intro, pero sin llegar a pulsarla
G: no quiero mirar –George se tapaba la cara asustado- no quiero…
M: al menos nos vamos a reir
I: y….hecho!!!!...y ahora es cuando todos los moviles….empiezan a sonar…por cierto Mer…Finn me ha preguntado por ti
M: otra vez?...por favor...que se esfume, que se evapore, que se desintegre…lo que sea…pero que desaparezca de mi vida
I: pues yo lo encuentro mono
M: Izz…lo ultimo que necesito es un novio, un ligue o un rollo…asi que no empieces
Meredith jamas habia salido con nadie del instituto. Para ella estaban todos vetados. Consideraba que no habia nadie lo suficientemente inteligente o maduro para salir con ella. Nunca se habia enamorado, ni tampoco entraba en sus planes a corto plazo. Lo unico que queria era salir de esa prision e irse a estudiar medicina a la costa este.
Pero Meredith no sabia que habia alguien enamorado de ella desde hacia mucho tiempo. Concretamente desde que compartieron un bocadillo de salchichón en tercer grado porque a el se le cayó el suyo al suelo y se lo pisotearon. Alguien que habia estado alli desde siempre, sentado en la ultima fila de clase. Un chico alto y desgarbado, de 50 kilos de peso y con una espesa mata de pelo moreno casi a lo afro, que ocultaba sus preciosos ojos, tan azules como el oceano. Un chico que pasaba totalmente desapercibido, que tocaba el saxo en la banda del colegio y que lo único que lo salvaba de la quema era ser el mejor amigo de Mark Sloan.
Se llama Derek…Derek Shepherd…y para el, Meredith Grey es la chica mas bonita, dulce y encantadora de todo ese instituto. Si al menos, ella le hiciera caso, pero ni siquiera sabia que existia.