Vamos a seguir avanzando otro poco...
Gracias por seguirme. En estas fechas de resaca vacacional es reconfortante.
Cap. 2.- NO ES LO QUE PARECE MS- Me quieres explicar, por favor, dé dónde coño vienes?
D- Se dice buenos días... y te rogaría que no gritaras, me duele la cabeza.- Ni siquiera mira a su amigo y abogado mientras sigue afeitándose en el baño de su despacho de la Torre Windsor.
Mark Sloan opta por sentarse sobre la tapa del inodoro e insiste.
MS- Me acabo de encontrar a O´Malley al que has encargado comprar unos calzoncillos y una camisa azules...
Le interrumpe.
D- No te gusta el azul? Es eso?
Exasperado, Mark se levanta y coloca tras su amigo hablando a su reflejo en el espejo.
MS- Eres consciente de que desde que hace diez días accediste a representar al partido en la lucha por la elección a Gobernador del Estado todo lo que hagas o digas será mirado con lupa?.- Derek le sonrie desde el espejo.- Lo sabe Addison?
D- No te preocupes, no hay nada especial....- Limpia unas supuestas salpicaduras en el espejo.- Cuando salí de lo de Rhodes tenía una jaqueca de caballo, que aún continua... y decidí pasear un poco cerca de casa.
MS- Pero tú no has dormido en casa.
D- No, mamá.- Pone voz de mimos.
MS- Derek! Hablo en serio.
D- Yo también, te lo estoy contando... pero por favor, no grites....- Hace amagos de sujetar su cabeza y prosigue.- Llevaba varios días pasando delante de ese bar de la calle Cuatro con el luminoso de neón rojo y sentí la necesidad de perderme dentro como el ciudadano Shepherd... Tranquilo, no había apenas gente...- De repente, recordó a la única persona en la que se fijó y una amplia sonrisa apareció en su rostro. Mark le miraba intrigado pero decidió no contarlo todo. Al fin y al cabo, no había pasado nada... aunque confiaba en que ella le llamase... Una curiosa sensación de vértigo se instaló en su estómago pensando en la posibilidad de acabar lo que habían dejado inconcluso, y le gustó.- Creo que entre la jaqueca, el vino de la cena , el whisky y el careto de Addison toda la velada ... , no me apetecía nada volver a casa y he dormido en el Warrior. Eso es todo...
MS- Estas seguro?
D- Creo que sí... lo que recuerdo fué más o menos así... Ah! Addison no sabe nada porque a última hora de ayer decidió irse a Boston a preparar lo de Maynard... y no la he llamado.
MS- Derek, espera que concretes el compromiso... De hecho, sería más fácil todo si ya te decides.
Derek se vuelve cuando su asistente George O´Malley llega con los calzoncillos y la camisa pedidos e indicando a ambos que saliesen del baño, comienza a acabar de desnudarse murmurando entre dientes.
D- Sí, supongo que sería más fácil...
Meredith estaba acabando de recogerse el pelo en una coleta cuando Christina le mandó un SMS indicándole que iría derecha al Bristol Hospital. Sonrió recordando la cara de su amiga cuando la vió llegar a la mañana con el peinado deshecho, el rimmel ligeramente corrido y los zapatos en la mano pues aún le dolían los pies.
( Inicio flashback)
C- Cenicienta llega después de las campanadas?
Mer sonríe pensando qué cercano a la verdad es. Por unas horas ha conocido a alguien que bien pudiera ser considerado un príncipe de cuento de hadas actualizado.
M- Anoche conocí a alguien...- Sus ojos brillan.
C- En el Domine?- Parece furiosa.- Creí que tú nunca te encariñabas con los clientes...
M- Y no lo hago. No... fué después. Conocí a alguien en... en un bar.
C- Estabas borracha? Si "La Rosa" se entera que vas por libre...
M- No. No fué trabajo... tan solo... conocí a alguien...
C- Qué quieres decir con que conociste a alguien?- De repente sus ojos se agrandan como nadie hubiese creido posible en un oriental.- Dios mío! No le cobraste!
M- Es que... no lo hicimos. Creo que no lo hicimos...
Christina mira fijamente a su amiga y sacude su cabeza con desconcierto.
C- La fria y dura Magda Grey se está ablandando... increible.
Ninguna de ambas dice nada pero el brillo de los ojos de Meredith certifica a su amiga que la mujer desengañada para quien un hombre sólo significaba trabajo no era la persona que había llegado a casa esa mañana.
( Fin flashback)
Uno de los rituales que seguía Meredith era no maquillarse ni peinarse sofisticadamente cuando no estaba "de servicio". Y eso, junto a la ropa sport que solía vestir le conferían un aspecto tan juvenil que quienes la conocían le atribuian al menos diez años menos de los que tenía.
Acabó de anudarse sus deportivas y salió por la puerta del piso que compartía con sus amigas.
Al llegar al recibidor sonrió al constatar la presencia de la cazadora de motero que Izzie había regalado a Alex por su cumpleaños.
Dijesen lo que dijesen ellos, aquello se llamaba relación.
En su particular lucha por la democratización de los servicios médicos y el control del gasto, parte fundamental de su campaña en la lucha por el puesto de Gobernador, a Derek le gustaba especialmente acudir a los actos que se celebraban en Hospitales y Centros Médicos.
De alguna manera le volvían a sus orígenes y le hacían recordar que el era un médico más, y no quería perder su esencia por nada del mundo.
Era algo que le recordaba continuamente a su Directora de Campaña Miranda Bailey.
D- Quiero que cada uno de mis actos públicos reflejen quien soy. No soy un actor y no me sale hacer algo en lo que no creo.
Miranda accedía convencida de que esa característica era precisamente la que había dado el carisma y veracidad necesarios para que de todos los candidatos del partido, él se hubiese aupado, sin dificultad como candidato. Consiguiendo, incluso, algo nunca visto antes y era que su más directo rival en el partido una vez vencido, pasase a ser su mano derecha en la Campaña.
De todos modos, Miranda no bajaba la guardia e intentaba ver siempre más de una lectura en las obras e intenciones de Preston Burke.
C- Date prisa, tenemos cita en cinco minutos... Oye, tienes un chicle? Olvidé lavarme la boca...
Meredith mira a su amiga.
M- Has estado trabajando? Oh, no! Christina, que Colin Marlowe se haya encaprichado de tí no significa que tengas que estar a su disposición...Salvo que...te gusta?
C- Estas loca? Tan solo es generoso conmigo... Recuerda que espero retirarme pronto. Y todo es poco...
M- Jaja... pon los pies en la tierra.Necesitamos muchos Colin para dejar de ser Carol y Magda... Así que, tira para delante, esa enfermera está diciendo tu nombre.
Si algo agradecían del servicio médico del Bristol era que en su rutinaria revisión médica no las hacían sentir como lo que realmente eran.
En el mundo en que se movían cada vez conocían más gente enferma o que había fallecido, así que la profilaxis y toda prevención era algo que se tomaban muy en serio. Y en honor a la verdad, si había algo que alabar a "La Rosa" era la rigurosidad que imponía en las revisiones médicas a su gente.
Mientras Christina seguía a la enfermera, una vez más ,Meredith fantaseó con aquella figura. Si el indeseable de Finn Dandridge no llega a cruzarse en su camino, ella hubiese acabado las dos asignaturas que le quedaban y hoy día sería una competente enfermera en algún hospital como aquél.
Hacía mucho tiempo que no pensaba en Finn, pero aún le hervía la sangre cuando recordaba cómo cambió lo que había sido su mundo. Era posible que Meredith hubiese muerto tras aquello, pero nació Magda y era una superviviente nata.
Buscando un pañuelo de papel en su bolsillo, de repente tropezó con un papel y curiosa lo desdobló. Era una de esas servilletas de hotel en la que había un número y una letra, D.
La enfermera la nombró y ella entró en la consulta con una gran sonrisa en su cara recordando la figura del ave fénix. Si él había renacido, por qué Meredith no?
Apoyado en la barandilla frente a la cristalera del Bristol Hospital Derek escuchaba el resúmen de la actividad del día que le esperaba por boca de George.
A su lado, su Jefa de Prensa y ocasionalmente compañera de cama, Addison, hablaba con varios periodistas mientras un par de fotógrafos disparaban sus cámaras.
No lejos de allí, Mark Sloan charlaba con Preston Burke y varios analistas políticos.
El Director del Hospital se ofreció a mostrarles el nuevo area de Atención Primaria inaugurado recientemente y hacia allí se dirigían cuando Derek creyó reconocer una voz y una risa que aún pululaban por su cabeza.
C- Yo prefiero usar lo de siempre, será más indiscreto, pero me da más seguridad.- Se para y señala frente a ellas al grupo que se acerca. Deben ser gente importante porque hay Prensa.- Vaya, se nota que se acercan las elecciones! Ahora todos esos van a solucionarnos la vida...
Mira con agrado a un hombre negro alto.
C- Vale votar al más guapo?
Meredith rie la ocurrencia de su amiga e instintivamente gira su cabeza y sus ojos se posan en otros que le miran intensamente.
Nadie parece darse cuenta de ese encuentro. Es más, los acompañantes de Derek parecen creer se trata de una campaña de imágen cuando este sonriente se acerca y charla con la guapa jóven rubia que está en la salida principal.
Meredith apenas se da cuenta de que su amiga se ha acercado para poder salir en alguna de las fotos que estan sacando al guapo político negro. Ella tan solo ve a un más guapo que el día anterior Derek.
M- Adoro el color azul.- Es lo primero que se le ha ocurrido, obnubilada como está con sus sonrientes ojos.
D- Y yo... pero prefiero el verde.- Su voz es acariciante.- No esperaba verte tan pronto...
Y antes de que ella consiga decir nada, una alta mujer pelirroja rodeada de fotógrafos se acerca a ellos y les insta a que les fotografien.
A- Un par de fotos, por favor! Señorita, si lo desea, puedo ordenar que le envien una copia a su domicilio...
Y si dijo algo más, Meredith no se enteró, pendiente como estaba de la súbita oleada de calor que sintió cuando notó la mano de Derek ciñendo su cintura y acercándola a la suya propia para las fotos.
Derek se demoró junto a ella cuando la comitiva prosiguió su marcha.
D- Tenemos algo pendiente... Me gustaría volver a verte.
Y casi sin pensarlo, lo soltó.
M- Es fácil encontrarme, trabajo aquí.
Si las miradas matasen, la que dirigió Christina a su amiga sería de las de muerte fulminante.