Bien pues estaba escuchando una canción y de repente me ha venido a la mente este mini fic. No es gran cosa, por eso he pensado continuarlo.
Espero que os guste (:
There was a whisper (
http://www.youtube.com/watch?v=JQWHFWi52eY)
Él la miraba desde fuera la habitacióndel hospital, por la ventana, incapaz de entrar y sentarse junto a ella.
Se la veía tan débil, tan frágil, tan vulnerable que temía herirla con apenas un susurro. Quería estar ahí y apoyarla, pero tenía miedo. Alex Karev tenía miedo. Miedo como pocas veces lo había tenido. Era un miedo parecido al que sufría cuando era pequeño, con las palizas de su padre a él y a su familia, pero el dolor era distinto. Cuando era pequeño sufrió mucho dolor físico claro, pero también emocional. Cuando era pequeño más que dolor lo que sentía era rabia. Rabia por el hombre que decía ser su padre y que en vez de portarse como tal les arruino la vida a él y su familia. Esa rabia sumada a la impotencia que sintió hasta el día en que le hizo desaparecer fue dolorosa sí. Pero Alex Karev no sentía rabia en estos momentos. Sentía verdadero dolor, dolor a la perdida, dolor por la impotencia. Dolor de ver a la mujer que quería tumbada en la cama con un tono de piel blanquecino debido a su enfermedad, y no poder salvarla. Dios, podía haberle cambiado el color de la piel pero seguía siendo preciosa. Parecía una figurita de porcelana, blanca y preciosa, frágil y exquisita. Izzie Stevens parecía una muñeca de porcelana, y por eso Alex Karev temía entrar en esa habitación. Temía entrar en esa habitación y como a una muñeca de porcelana, ser capaz de dañarla con apenas un suspiro.
Se agradeceran los comentarios, tanto positivos, como criticas (constructivas) (:
This post has been edited by Miss Karev on 6 Dec 2010, 00:25