| QUOTE |
| Mi escena favorita de este capítulo es la de el Jefe bailando en su oficina. Simplemente me encanta. Amo a James Pickens y me encanta lo que sé que es cierto –la vida, incluso en las horas más oscuras, tiene momentos de alegría, de relajación. Mientras mi padre estaba tumbado en una cama de hospital muriéndose, lloré más de lo que había llorado en toda mi vida. Pero también me reí más que nunca. La oscuridad necesita luz. Y el espíritu humano siempre encontrará su camino hacia la superficie. Renacer. Esa era la temática del capítulo. ¿Cómo podemos recuperarnos del peor día de nuestras vidas? ¿Cómo se sigue adelante? Se algo sobre eso de renacer porque hace algo más de un año, tomé la tremenda decisión de romper mi matrimonio. Durante los primeros años de Grey’s Anatomy yo era la persona más optimista en este blog sobre el matrimonio –estaba recién casada, con todo el amor, la esperanza y la alegría que eso conlleva. Y entonces las cosas cambiaron. Este año ha sido el más oscuro y el más duro de toda mi vida. Había días en los que Shonda Rhimes fue mi salvavidas y hubo días en los que ella ni siquiera podía sostenerme… (en caso de que os lo esteis preguntando…¿Esa lealtad que no se puede juzgar entre Meredith y Cristina? ¿Cuándo dejan que la otra sea tan oscura y retorcida como quiera serlo y nunca se juzgan? Esa es Shonda. Ella es la amiga a la que llamarías para que te ayudara a enterrar el cadáver.) Recientemente, volví de la oscuridad. Salí del túnel. Recordé que auténtica puede ser esta alegría. Volví a salir a la luz…Y anoche estaba mirando fotos del año pasado, y en algunas, casi no me reconozco. En algunas de ellas, parezco la persona más triste que he visto en mi vida, aunque esté sonriendo. Y eso es lo que he intentado hacer en este capítulo. Todo eso. No me puedo relacionar con los que sobrevivieron al tiroteo. Nunca he experimentado ese tipo de trauma por el que nuestros personajes han pasado. Pero lo puedo relacionar con el concepto de renacer. Lo puedo relacionar con la idea de que en la vida, pasan cosas que nunca nos hubiéramos imaginado, y de alguna forma inconcebible, sobrevivimos. Nuestros chicos han sobrevivido, pero nunca volverán a ser los mismos. Los buenos momentos, serán mejores. Los malos serán peores. La vida será más dulce. El amor será, como dice Callie, incluso más increíble. Me encanta ver al Jefe bailando. Me encanta la mirada de Owen cuando Cristina dice “Si quiero”. Me encanta que tras la oscuridad haya luz. Y también se que algunas veces cuando pensamos que es tan oscuro como puede llegar a ser, se vuelve aún más oscuro antes de que llegue la luz… Sé que muchos de vosotros me vais a odiar por haber escrito sobre mí y no sobre los personajes, pero la cuestión es que, yo soy nuestros personajes y vosotros también. Y lo otro es que no puedo decir mucho más sobre nuestros personajes sin daros spoilers que van a llegar. Porque aún estamos contando esta historia. Los traumas no se desaparecen un mes después. Derek aún no sabe que Meredith tuvo un aborto, por el amor de Dios! Hay más historia aquí. Mucha más. Así que conectad con nosotros la próxima semana. Y besad a toda la gente que quereis mientras tanto. |
| QUOTE |
| Durante todo el verano, la pregunta que más he tenido que responder sobre Grey’s fue: “¿Cómo te puedes recuperar de algo así?” Estas personas no me preguntaban sobre la serie, o sobre los guionistas, estaban preguntando sobre los personajes. Los personajes que conocen como si fueran sus propios amigos: ¿Cómo van a recuperarse de eso? Bien, desde la semana pasada, Grey’s está de vuelta, pero para nuestros médicos, creo que esta pregunta aún es válida. Si alguna vez habeis perdido a alguien, o os han herido, creo que es justo decir que no importa el buen trabajo que hayas hecho intentando superarlo, no importa lo lejos que hayas llegado superando el dolor, nunca estarás a salvo de volver a sentir esa pérdida de nuevo. Pasas junto a una foto. Algo que te dieron. Escuchas una canción, o alguien dice una frase, y de repente esa pérdida y ese dolor están presentes y es algo inmediato, como si estuviera ocurriendo en ese momento. Te quedas en shock, es una sorpresa y al igual que en el momento original, algo que nunca viste venir y para lo que nunca se está preparado. Porque un trauma tan inmenso como este no se cura rápidamente. Crea heridas profundas que hará que no sean capaces de reconocerse a sí mismo durante un largo periodo de tiempo. Y cuando lo hacen, te cogen por sorpresa. La semana pasado vimos como nuestros médicos estaban intentando recuperarse: desde tomarse la vida precipitadamente, hasta agarrar el amor, volverse loco, adoptando una postura normal o esconderse del dolor, vimos de que formas ellos lo estaban intentando, y como algunas veces fallaban, en pasar por esto y curarse. Pero ni mucho menos están ya curados. Se las están apañando. Cristina y Owen empezaron a estar juntos atravesando un trauma –se conocieron cuando recogió a una Cristina herida de la puerta de urgencias. Después, ella vió como Owen intentaba superar sus traumas después de la guerra. Parece algo casi inevitable que su boda fuera consecuencia de otro trauma. Pero tras ser herida de esa manera en el que podría decirse que es su lugar favorito del mundo –el quirófano- Cristina apenas se reconoce a sí misma, esa es la razón por la que ella está satisfecha dejando que Owen tome el asiento del conductor. Puede confiar en él, el es lo único en lo que puede contar ahora mismo. Pero cuando su plan se convierte en un gran error en el quirófano –cuando algo golpea dos veces en el mismo sitio- ella ya no puede confiar en ninguna de las decisiones que el tome, o en las suyas propias… Desconfía del impulso que le llevó a casarse con él. Su primer e inevitable instinto es revocar todo lo que ha hecho. Alex se las está apañando también, manteniendo esa herida en su pecho como si fuera una medalla de honor. Pero todo esta buena postura, la valentía y la falta de cuidado al hablar sobre los riesgos de la salud… Es todo fachada. Porque, aunque no haya mucho ruido sobre esto, Alex no es un chico que salga del atolladero fácilmente. Y Bailey tiene razón: esa bala en su pecho es un recordatorio –una prueba constante de su sentimiento de culpa por sobrevivir. Cuando Bailey finalmente le libera de esa carga, es un alivio no sólo para ella, sino que espero que Alex también deje atrás la culpa. Y puede que deje de estar apañándoselas y comience a curarse. Lexie no dormía a causa del trauma, literalmente, hasta el punto de que su increíblemente trabajadora mente se puso a prueba hasta que se quebró. Pero se está recomponiendo, y está intentando seguir adelante. Desafortunadamente, está forzada a luchar contra el estigma de ser la única que se ha desbaratado. Y tristemente, Mark es la mayor víctima en esta batalla. Su intención era la correcta –está intentando protegerla, ser fuerte por ella, básicamente, él sólo quiere quererla. Desafortunadamente, ahora mismo, lo que Lexie realmente necesita es sentir que es la persona más fuerte de su vida. Callie y Arizona están siguiendo adelante -enfrentándose a lo que significa llegar al siguiente nivel, donde de verdad compartes tu espacio, donde nadie es un invitado en ese lugar, y donde encuentras que estás creando un lugar nuevo por completo para una de las dos, en lugar de para las dos. Esto es una serie de pequeñas y difíciles negociaciones que se van sumando hasta convertirse en un gran salto para la pareja. Por supuesto, un desacuerdo sobre el color de una pared no es algo de vida o muerte para una relación. Es sólo una pega. Pero es el comienzo de muchos dar y tomar entre estas dos mujeres tan fuertes, y será divertido ver hacia dónde va. Finalmente, Derek y Meredith… Derek aún sigue viviendo al límite, en el quirófano y fuera de él. Me gusta ese discurso sobre conducir que le da al Jefe. Durante un momento, la gran pasión de Patrick Dempsey por las carreras se ve claramente en esas palabras. Pero, con un poco de suerte, le ilumina un poco lo que ha hecho tras ser multado tantas veces por exceso de velocidad: todo es sobre perder y recuperar el control, especialmente después de que su vida estuviera fuera de control al final de la pasada temporada. Y Meredith está pasando por algo similar. Manteniéndose ocupada cuidando de todo el mundo, asegurándose de que Alex está bien, de que Cristina está bien, de que Lexie está bien, e incapaz que la razón por la que no le dan el alta para operar es porque se niega a prestarle atención a la herida más profunda que recibió ese día, el aborto. Sólo cuando lo admite frente a Derek, es cuando puede seguir adelante, cuando ella admite que no tiene control sobre nada de lo que pasa. Creo que es interesante que en el mismo momento en el que el matrimonio de Cristina se está haciendo pedazos como resultado del tiroteo, Meredith se hace más fuerte, al igual que muchas sociedades se hacen más fuertes frente a la adversidad. Y eso es por lo que Mer le dice a Cristina, básicamente, que cualquier error que haya cometido, casarse con Owen, no ha sido uno de ellos. Y que ella debería seguir. Estoy muy contento de que lo haya hecho. |
| QUOTE |
| Creo que una de las peores cosas que le puedes decir a un guionista es que escriba sobre lo que conoce. O una consecuencia de eso -que escriba sobre su vida. Si pones mi vida en una película, la audiencia pediría que le devolvieran su dinero. No sólo huirían del cine, saldrían en estampida contra los acomodadores huyendo hacia la salida. A menos que los acomodadores, aburridos hasta la muerte, ya hubieran abandonado su trabajo y se hubieran ido a casa. Por mucho que disfrute con mi trabajo -me siento EXTRAMADAMENTE afortunado por trabajar con gente tan divertida cada día- mi vida es relativamente aburrida. Se divide entre pasar todo el tiempo conduciendo por la autopista, ir a las fiestas en el colegio de mis hijos donde ninguno de los otros padres habla conmigo, jugar ocasionalmente al golf sintiéndome frustrado (¿Por qué no soy mejor? Llevo jugando a esto 40 años, por el amor de Dios!), tener la ocasional pelea con algún vendedor maleducado, o un empleado del banco o salir a cenar con mi mujer. Me gusta mi mujer, así que esa parte es menos aburrida. También es lo suficientemente amable como para apoyarme tras mi pelea con el vendedor y/o con el empleado del banco. Aunque, ahora que lo pienso, probablemente se esté aburriendo un poco con mi extenso currículum en este tipo de peleas. Pequeños pedazos de mi vida, aparecen ocasionalmente en Grey's Anatomy. Derek jugando al golf. Yo presioné para que saliera. También fui yo quien sugirió que el y Mark golpearan pelotas de golf en la azotea del hospital la pasada temporada. No sugerí la historia de Derek teniendo desavenencias con su hermana -eso fue idea de Shonda- pero fue una trama con la que puede identificarme fácilmente. Tengo una hermana pequeña, que es 10 años menor que yo. No tenemos desavenencias, ni mucho menos, ella es genial. Pero al igual que Derek y su hermana Amy, nuestro padre murió cuando yo tenía 15 años y ella tenía cinco. No le dispararon.Tuvo un ataque al corazón. Y desde entonces he querido protegerla de todo lo que ocurren en el mundo. Después de todo, eso es lo que hacen los hermanos mayores. Proteger a sus hermanas pequeñas. Porque el mundo no siempre hace que te sientas bien contigo mismo. De hecho, muy a menudo, el mundo te hace sentir como si no pertenecieras a él. Como si te hubieras perdido en el chiste. Como si fueras, si...un monstruo. Si, esa es la temática del capítulo. Los raritos. Porque básicamente todos somos Treemen (hombres árbol). Puede que físicamente, no tengamos esas verrugas, pero metafóricamente, seguro que las tenemos. Especialmente cuando tengo que ir a esas malditas funciones del colegio donde nadie me habla. ¡Nadie! Y, por cierto, no es que no me esfuerce -¡LO HAGO! Les pregunto a los otros padres por ellos mismos y por sus maravillosos y dotados y brillantes hijos (nunca soy tan sarcástico con ellos, lo prometo) pero incluso entonces, incluso con todo el esfuerzo que pongo en la conversación, comienzan a mirar a su alrededor como si quisieran hablar con otra persona, menos CONMIGO! NO PUEDEN MIRARME. Si, de repente SOY UN HOMBRE ÁRBOL!!! En una reunión de la asociación de padres. Por cierto, puede que la mayoría de vosotros ya sepáis esto -el hombre árbol está basado en una historia real sobre un chico cuyas verrugas habían crecido y estaban fuera de control y parecía eso, un árbol. Si nuestra descripción no era lo suficientemente asquerosa para tí, puedes pasarte por Youtube y verlo en su casa en Filipinas. También podéis ver las operaciones para quitarle las verrugas y todos los brotes que iban creciendo de una forma desagradable. Aunque en mi capítulo, la historia está realmente centrada en su esposa que lleva sufriendo durante tanto tiempo (interpretada perfectamente por Jolene Kim, felicitaciones también al hombre árbol cabreado -Art Chudabala- estuvo genial. Y también es extremadamente paciente, el departamente de maquillaje tardaba CINCO HORAS cada día en colocar todas esas verrugas y brotes). Emocionalmente, la historia concierne a Mark en cuanto Mrs. Treeman le dice a Mark si el amor es suficiente para mantener unida a una pareja. Que aunque ames desesperadamente a alguien, estais en puntos diferentes de vuestra vida, y no puede funcionar. Lo que es una forma muy triste para Mark de darse cuenta de lo que le pasa con Lexie. Mientras tanto, Lexie hace todo lo que puede para sentir empatía por el hombre árbol. Después de todo, ella ha estado en sus zapatos. Durante los dos primeros capítulos ella fue la única a la que todo el mundo en el hospital observaba. Nunca comentamos el estado mental de Lexie hasta el final del capítulo, pero después de estar comprometida con el paciente, Lexie piensa que el mundo la mira como si fuera un monstruo. O como ella dice "una psicópata que huye desnuda por el pasillo". Pero incluso su empatía hacia los monstruos no la puede prevenir de que le den asco las verrugas. Por cierto, cuando sacamos esta historia en la sala de guionistas, a uno de los guionistas le dio tanto asco la sola mención de las verrugas, que tuvimos que empezar a llamarlas "cachorros". Si, eso le convirtió también en algo rarito. Y si, el guionista me ha dado su permiso para decir su nombre. Esa guionista fue Krista Vernoff. Ya sabéis como Bailey salta 10 metros hacia atrás al ver a la araña. Esa era Krista cada vez que mencionábamos las verrugas. Lo siento. Cachorros... La otra historia de amor que teníamos que reproducir en el episodio era la de Teddy con el terapeuta de traumas, Andrew Perkins. Teddy consigue que su actitud rarita se explique cerca del final del episodio. ¿Cuál es su problema? Algo sencillo. ¡Elige a hombres que no están disponibles! Bam. ¿No estaría genial que alguien pudiera hacer eso en nuestras vidas diarias? Quizá un padre útil podría decirme que el motivo por el que los demás padres se apartan de mí en las funciones del colegio es porque soy aburrido. O que soy un conversador tan brillante que no pueden seguirme el ritmo. Sí, esa me gusta. Voy a quedarme con esa por ahora. Lo bueno de tener un reparto grande es que puedes mezclar y emparejar a los personajes de cientos modos diferentes. No sueles ver a menudo a Derek y Cristina juntos en una trama, no se tienen un cariño tremendo el uno por el otro, pero ella le salvó la vida. No habíamos reproducido ninguna consecuencia de eso esta temporada todavía. Aprovechamos la oportunidad de hacerlo en este episodio y me hizo preguntarme por qué narices no juntamos a estos dos actores más a menudo. Patrick y Sandra estuvieron FANTÁSTICOS juntos. Por supuesto, la parte triste de la historia fue que, a pesar de la mejor intención por parte de Derek, Cristina está de todo menos cerca de curarse. En este momento podría ser, de hecho, la más rarita del Seattle Grace. Su síndrome de estrés post-traumático es atroz. La pregunta sigue ahí: ¿volverá a ser la misma después de lo que ocurrió? Finalmente, está el tema de la virginidad de April y el hecho de que la haga sentirse una rarita. Estoy muy contento con el modo en que hemos llevado la historia. Callie una vez llamó al Seattle Grace "instituto con bisturíes". Cuando los demás residentes se enteran de lo de April, reaccionan del modo en que reaccionarían adolescentes de instituto, con algo de incredulidad y la cantidad justa de crueldad. Lo que hace que el discurso de April al final sea muy conmovedor. Su virginidad no es un tema de conversación para hablar cuando vas de copas. Y se refiere a eso, después del tiroteo, todos se han convertido en raritos a su modo. Es como se las arreglan. Es por eso por lo que yo creo que juego al golf. Me ayuda a escaparme, si sólo durante unas horas, de las cosas que la vida me entrega. Los largos viajes hasta el trabajo, las peleas con los empleados de la tienda, la recepción indiferente de los padres de la escuela privada. Y con todo lo frustrantes que los deportes pueden ser, también son muy, muy duros. Mucha gente no juega bien. Mucha gente se sienten peor consigo mismos cuando están fuera de la cancha. Y supongo que eso es lo que tanto me gusta. Porque cuando mucha gente siente que no puede hacer algo, te has unido a la hermandad de los raritos que juegan al golf. Y no importa lo bueno que seas, en algún momento, cualquiera que juegue a este juego, llegará al hoyo 18 y sentirá que ha fallado. Hay camaradería en nuestra habilidad para ser inepto. Y por eso, estoy profundamente consolado y más que un poco agradecido... |
| QUOTE |
| No sugerí la historia de Derek teniendo desavenencias con su hermana -eso fue idea de Shonda- |
| QUOTE (LauraPalmer @ 8 Oct 2010, 15:43) |
| Aprovechamos la oportunidad de hacerlo en este episodio y me hizo preguntarme por qué narices no juntamos a estos dos actores más a menudo. Patrick y Sandra estuvieron FANTÁSTICOS juntos. |
| QUOTE |
| Aquí va algo que no mucha gente sabe de mí. Soy un buen bailarín. Vale, eso es un poco modesto. Soy un bailarín asombroso. Fui a Julliard con una beca. Entrené con el mismo profesor que Baryshnikov. Actualmente, actuo con una compañía de Los Angeles que está especializada de combinar el hip-hop, el jazz y la música disco. Soy el solista. Eso es una mentira. He mentido. No soy un bailarín. Ojalá lo fuera. Quiero ser como uno de esos chicos de “So You Think You Can Dance”. Sólo que no sé bailar. Porque cuando lo hago parezco Elaine en Seinfield. De hecho yo lo llamaría menearse más que bailar. Incluso golpeé a una chica en la cara cuando me meneaba muy fuerte una vez en una discoteca. La culpa es mis padres. No me pasarán genes bailarines. Me pasaron los genes de las piernas de pollo. Si, deberíais verme en bermudas. Las piernas sólo son buenas para una cosa –para correr. No para bailar. Pero me encanta ir a por todas con mis llamativos movimientos en una pista de baile…estoy divagando. Los genes eran la temática de este capítulo. Bueno, la biología para ser más específicos, pero los genes son parte de eso. Queríamos explorar esa vieja pregunta sobre ¿se nace o se hace? ¿Qué nos hace ser como somos? ¿Es nuestro ADN? ¿Nuestra educación? ¿Una combinación de todas? Y qué mejor forma de explorar todo esto que a través de Meredith. Hemos sabido desde el piloto, que Meredith, al igual que Ellis, podría tener el gen del Alzheimer prematuro. Simplemente aún no se ha hecho las pruebas para saber si lo tiene. Lo entiendo. Me aterraría descubrir que tienes una fecha de caducidad. Pensar sobre ello. ¿Qué haríais? ¿Seríais como Lila, la paciente de Meredith y pasaríais el resto de vuestra vida viajando y acostándose con todo mundo? ¿Abandonaríais vuestro trabajo para perseguir los sueños que habíais pospuesto? ¿O todo seguiría igual –poniendo el despertador cada día, la rutina, esperando que algún increíble doctor encuentre una cura antes de que llegue el día D? Como veis, tener fecha de caducidad es mucha presión. Es mucho más fácil pensar que te quedan años para pasar el rato, acostarte tarde y seguir el “carpe diem” hasta mañana. Probablemente eso es lo que Meredith ha pensado durante las últimas seis temporadas. Pero ahora quiere un bebé. Piensa en algo más que en ella misma. Y por supuesto, ahora va y descubre que tiene un útero hostil. [aquí va un MAN ALIVE!!! que no sé como traducir xD] Meredith Grey no se ha tomado muchos descansos a lo largo de su vida. Puede que sea debido a su educación, o quizás es algo que lleva en su ADN, pero alguien en el mundo ha decidido que ella tenga que manejar un montón de mierda. Personalmente, es lo que me hace amarla. No importa cuantas cosas asquerosas le ocurran, Meredith continúa viviendo y peleando y arriesgándose. Tiene un par de pelotas. Derek le recuerda eso, con fecha de caducidad o no, no hay ninguna razón para pensar en eso. Ninguno de nosotros sabe que pasará mañana así que por qué no van a lanzarse a la piscina y deja que las cosas pasen. ¿Los resultados de esas pruebas? Se quedarán en el laboratorio, fuera de la vista y de la mente. Eso me alivia. Cristina tiene últimamente su propia dosis de mierda con la que lidiar. Primero, buscar casa. Biológicamente, hay dos tipos de personas en el mundo –los que compran casas en mal estado y los que no. (Vale, puede que no biológicamente, pero estoy intentando tejer un hilo en común en este blog, así que seguidme). No soy una persona de las que compran casas en mal estado. Actualmente, en mi frigorífico hay un envase de ketchup y tres cervezas. Apenas voy al supermercado, así que ¿cómo demonios voy a ser capaz de quitar azulejos del baño? Cristina es igual. Aún así, compra el parque de bomberos…por Owen. Esto nos dice mucho sobre donde se encuentra ella ahora mismo, mentalmente. Se siente perdida cuando se trata de operar, pero no en cuanto a su matrimonio. En su lugar se está implicando profundamente. Es como dice el tío del gusano –cuando amas algo te agarras a ello. Para Cristina, ese es Owen. Se va a convertir en una persona que compra casas viejas para arreglarlas, por él. Así que puede que ella se está haciendo a si misma, después de todo. (Por cierto, si queréis saber más sobre por qué alguien comería gusanos consultar el blog de Investigación Médica de Meg: http://abc.go.com/shows/greys-anatomy/medical-case-file ) Planteemos la pregunta “se nace o se hace” en Alex. Este tío es un gran cirujano pediátrico. Esto es un poco inesperado. Pensabais que prosperaría en plástica o en cirugía de trauma. Es duro, no se pone emotivo, incluso a veces es un poco insensible. Pero como nos ha enseñado con Jake, nuestro chico bailarín, Alex tiene algo con los niños. Sabía que Jake necesitaba bailar para Callie y Arizona, aunque personalmente le importe más bien poco el ballet. De hecho, probablemente crea que es un asco. Pero Alex se tomó ese baile como una muestra de lo que a Jake le hace ser Jake. Es quien es. Parte de su biología. Quien sabe por qué terminó de este modo, especialmente con padres tan distintos a él, pero es un bailarín de los pies a la cabeza. Alex pudo salvarle la pierna por eso. Así que quizá esté en la naturaleza de Alex ser bueno en la cirugía de Pediatría. Lexie es la hermana de Meredith, su hermana biológica. Comparten sangre. ¿Así que por qué coño Meredith ha estado tratando a April como a una hermana, más que a Lexie? Esa es la pregunta que le ronda en la cabeza a Lexie durante el episodio entero, aunque no le pregunta directamente a Mer. En vez de hacerlo, se pone celosa, y graciosísima. Me encanta ver a Lexie siendo mala. Probablemente sea porque soy el más pequeño de tres hermanos. El más pequeño siempre anda soñando con el día en que tenga el poder que nunca han tenido mientras crecían. Por eso creo que me gusta lo que Lexie le hace a April en este episodio. Tuvo que sufrir el estar por debajo de Meredith y Cristina durante años, ahora alguien más puede sufrir. Esa sería April. Pobre April, lo intenta con todas sus fuerzas, no la culpo. Sólo quiere llevarse bien con los demás, ser parte de ellos. Su mejor amiga acaba de morir y ahora vive en una casa extraña. ¡Una ruleta de tareas es exactamente lo que la uniría a todos! Lo que de verdad me gusta de April en este episodio es que de algún modo, quizá inconscientemente, entiende que el cabreo de Lexie no es personal, y que simplemente es una víctima inocente. Por suerte, Lexie termina admitiéndolo y dialoga con Meredith, porque quien sabe lo que el reprimirse la rabia puede hacerle a uno. Por suerte, no te hará conducir hasta un Laundromat (PD: si llegas a ese punto, déjame sugerirte hablar con la persona con la que estás cabreada. Y algo de terapia, que nunca viene mal). Por cierto, ¿no estuvo genial Frances Conroy como la mujer plantada en su historia del Laundromat? Soy un gran fan de Six Feet Under (A dos metros bajo tierra) así que me puse como loco cuando aceptó participar. Y esa escena de la confesión me pone los pelos de punta. Hablemos de mi trío favorito de la serie: Callie, Arizona y Mark. Aunque no lo hayamos dicho nunca, creo que siempre ha quedado claro que Arizona y Mark no se quieren demasiado entre ellos. Son todo lo diferentes que dos personas pueden ser. A Callie, esto le saca de quicio, a nadie le gusta que le pongan en el medio de su mejor amigo y otra persona. Normalmente estas situaciones terminan con el mejor amigo fuera de combate, aunque Callie no es esa clase de amiga. Mark ha estado ahí para ella desde siempre, así que hace que Arizona intente ser su amiga. ¿El resultado? Arizona le pide a Mark una cita. ¿De qué coño hablarían en esa cita? De Callie, supongo. ¿Qué más tienen en común? Por último, pero no por ello menos importante, Jackson salió sin camiseta. Como pudísteis ver, ese chico tiene unos buenos genes, unos genes geniales, no son genes de un patas de pollo. No tengo nada más que decir sobre esto excepto... De nada. Que paséis una buena semana. |
| QUOTE |
| Para aquellos superfans que estéis buscando mi nombre y dándole vueltas, no estáis equivocados: soy nuevo. Antes de comenzar el trabajo, nunca me había perdido un episodio de la serie. Podréis pensar que como he sido un fan de Grey's desde el principio, podría apañármelas y saber exactamente qué estaba contando. Pero os equivocaréis. La serie está llena de historia, personajes y detalles pasados. Es un balance delicado encontrar historias médicas que sean extrañes e interesantes, sin ser demasiado estrambóticas o imposibles. Viendo historias sorprendentes de otros guionistas, me di cuenta rápidamente de que cada episodio es un pequeño puzzle por resolver. Y con tantos guionistas como hay desde el principio, me sentí un poco como un niño en Acción de Gracias: ¿De verdad queréis que me siente aquí, con los adultos? Porque estoy bastante cómodo aquí en la mesa infantil. Lo que me lleva (a mi forma indirecta) a este episodio. De verdad que queríamos hacer un episodio en el que nuestros residentes fueran obligados a "crecer" de algún modo, para que les cojan de sus respectivas zonas cómodas, y les echen al fuego. Shonda lo describió como "el día en que los residentes se ponen al frente", un día en el que nuestros doctores se encargan del paciente desde el principio hasta el final, sin la orientación de sus adjuntos. Con toda la responsabilidad, sin red de seguridad. Es algo que tienes que tener para ser cirujano, y también poder sostener un taladro en las manos, e introducirlo en el cráneo de una persona. Para Meredith, el reto no era menos importante. Mer probablemente no tuvo mucha infancia, con una Ellis obsesionada en su carrera, y Thatcher ausente. La idea de "sin red de seguridad" no le importa demasiado a una persona que realmente nunca la ha tenido desde el principio. Creo que Mer tuvo que ser adulta a una edad muy temprana, y por eso es tan fuerte cuando la vida le viene lleno de baches. De hecho, Mer está tan segura de que está lista para el reto de ese día, que apenas puede recordar que tiene que competir con Jackson por la neurocirugía. La entretiene pensando que él es un patoso con un taladro quirúrgico, y luego la supera durante la competición de habilidades en el laboratorio. Para Jackson, es un modo un poco infantil de ganar algo con una responsabilidad de adultos, pero el karma resulta ser una zorra cuando termina haciendo una chapuza en la operación que le robó a Meredith. Si os habéis dado cuenta de que Jackson ha estado algo despistado esta temporada, estás con nosotros. Algo le ocurre, permaneced atentos. Alex se encuentra a sí mismo en un caso facilísimo que contiene sus dos especialidades favoritas: cirugía plástica y pediatría. No debería ser un rompedero de cabeza para él, pero se topa con algunas pegas por parte de la madre de su paciente de 13 años, que repentinamente está reticente a dejar que a su hijo le operen por su ginecomastia (alias, "tetas masculinas"). La parte peliaguda del día de Alex es el "control de los padres". Sabe que es un genio en lo médico, ¿pero cómo convences a una madre fuerte, alborotada y acongojada? Porque a veces dar la cara no sólo se trata de lucirse en la cirugía, también se trata de defender al paciente. Para mí, la reacción de Cristina con su "día en que los residentes se ponen al frente" es la más interesante e inesperada. En cualquier otra temporada, Cristina habría estado entusiasmada con esta clase de responsabilidad, pero teniendo en cuenta su reciente trauma, se pasa el episodio en babia. Me encanta la escena en la que el jefe entrega los pijamas azul marino, diciéndoles a los residentes que durante el día, serán adjuntos. Sandra Oh interpretó la escena en que les entregan los pijamas de un modo hermoso. Con sólo una mirada, sabemos que no está para retos hoy. Y aunque Cristina termina con una victoria, sabemos que sigue en la sombra de sí misma. Sería un completo incompetente si no mencionara los esfuerzos sobrehumanos de Chandra Wilson en este episodio. La Dra. Bailey ha estado un poco ausente en este episodio, y el motivo ha sido porque estaba detrás de las cámaras, dirigiendo todo! ¿Hay algo que esta señorita no pueda hacer? Además de ser una actriz con un talento increíble, Chandra también es una directora experta, éste es el tercer episodio de Grey's que dirige. En más de una ocasión, he ido andando por el set y me he encontrado a Chandra sola, hablando consigo misma, alineando cada ángulo de cámara en su cabeza para las siguientes escenas. En parte parece que está dirigiendo una orquesta imaginaria cuando lo hace, y es muy divertido y alucinante de ver. Finalmente, ¿qué pensáis todos sobre la sugerencia enigmática del Jefe de que las cosas serían "diferentes" por el Seattle Grace en las próximas semanas? En el episodio de la semana pasada, el Jefe Webber estaba racaneando dinero, y de repente en este episodio, ¿tiene un excedente de un millón de dólares? He jurado guardar el secreto, pero os puedo asegurar que el episodio de la semana que viene es un episodio extraordinario, y completamente distinto a cualquier otro episodio de Grey's Anatomy que hayáis visto... |
| QUOTE (juu19 @ 22 Oct 2010, 13:46) |
| Muy bueno el blog, contó lo que necesitabamos. Y seguramente a alguno que otro no le va a gustar la idea del jefe de "juntar" plata xDDDD |
| QUOTE |
| Aquí va algo que puede que no sepáis sobre mí. Mucho tiempo antes de que yo estuviera en Grey’s, solía acurrucarme en la cama junto a mi marido (antes de que fuera mi marido) y ver series sobre médicos. Pero series sobre médicos con un guión –sino los documentales con pacientes y médicos reales. Le tenía un especial cariño a ver cirugías –cuanto más detalladas y sangrientas mejor. (Ahora que lo pienso, estaba un poco obsesionada con la cirugía, no como nuestros residentes de Grey’s- pero esa no es la cuestión). La cuestión es, que este verano, estaba disfrutando de mis últimos días de baja por maternidad, y me encontré a mi misma buscando una nueva serie sobre médicos que ver. Esperaba encontrar algo que me inspirara. O, al menos, alguna idea quirúrgica genial que pudiera exponer cuando volviera al trabajo a la siguiente semana… Vereis, al comienzo de cada temporada, nuestra tarea es buscar ideas para el próximo año. Grandes ideas, pequeñas ideas. Cualquier idea que sirva para arrancar de nuevo nuestros cerebros somnolientos. Y yo volvía de mi baja por maternidad. No había escrito un capítulo de Grey’s desde el 2009. Mi cerebro estaba muy, muy adormilado. Os presento, Boston Med. Ahora, para aquellos de vosotros que os lo perdisteis, Boston Med fue un documental sobre médicos que se emitió en ABC este verano. Era genial. Yo estaba ahí tumbada, viendo Boston Med en la red (silenciosamente, para no despertar a mi bebé que lo tenía en los brazos) y resultó que me inspiré. No por un caso médico en particular, o por un doctor –sino por la serie en si. Por todo el género de documental médico. Me encantan estos programas. La verdad es que me abruman. Siempre me hacen llorar. ¿Por qué no podría convertir un capítulo de Grey’s en uno de estos programas? Resultó, que si que pude. Afortunadamente, Shonda estaba totalmente entusiasmada con la idea. Prácticamente me dejó llevarlo todo –lo que fue GENIAL. Y resultó ser…MUY MUY DIFÍCIL. No puedo deciros cuantas veces, mientras intentaba poner en orden mi cerebro para ver como exactamente iba a convertir un capítulo de Grey’s en algo que No era-Grey’s-Pero-Aún Era-Grey’s-Pero no lo era, me pateé a mi misma. Quiero decir, ¿en serio? ¿Tenía que montar este capítulo que era mi primer capítulo tras volver? Ya me sentía completamente oxidada y estaba muy segura de que olvidaría por completo como escribir dos frases seguidas –dejemos a un lado escribir un guión completo- y aquí estaba, ¿intentando estar a la altura con un tipo de episodio totalmente nuevo? ¿¿¿Estaba loca??? Probablemente. Pero lo escribí de todas formas –las 135 escenas (para que os hagáis una idea de lo locura que es, un guión típico de Grey’s tiene entre 48-52 escenas). Así que…aquí estamos. Seattle Medical: Road to Recovery. Lo mejor parte de escribir este capítulo fue romper con las reglas habituales de Grey’s. Podía contar historias de una forma completamente diferente. De hecho, era esencial de acercara las historias de una forma diferente. Tenía que pensar como un director de documentales. Y eso fue divertido. Por ejemplo, por primera vez en la historia de Grey’s Anatomy, pudimos ir a casa con nuestros pacientes. Ver donde viven, que tipo de coche conducen, como son sus salas de estar. Nunca hacemos eso. Tambíen pude tener escenas con los pacientes, sin incluir a ninguno de los médicos de Grey’s. Esa es una de las cosas que realmente me dejó huella de Boston Med. Los testimonios de los pacientes y de sus familias eran siempre tan convincentes -quería imitar eso aquí. Uno de mis testimonios favoritos en este capítulo es el de Nicole, la mujer del donante de brazo, hablando sobre como su marido se hizo al tatuaje. De alguna forma, es mucho más emotivo verla hablando frente a las cámaras en lugar de con uno de nuestros médicos. Es como si ella hablara directamente con nosotros. Y es por lo que amo las entrevistas de Meredith y Cristina. Creo que probablemente Richard le pidió a Mer y Cristina que se sentaran frente a las cámaras, como los rostros del programa de residentes del Seattle Grace. Y como las retorcidas hermanas residentes, Mer y Cristina están decididas y determinadas a no revelar nada cierto o real sobre ellas mismas. Planean estar en el programa, alegres y felices y encantadoras y para nada oscuras y retorcidas. Lo cual funciona durante un rato, hasta que todo empieza a deshacerse. Lo que me encanta es ver a Meredith tomar un papel tan maternal con Cristina. Sabe que Cristina ha estado luchando, y ve que Cristina va a comenzar a explotar debido a la presión de la entrevista así que la interrumpe y trata de ayudar a su mejor amiga. Mer está intentando proteger a Cristina. Pero lo que es interesante es que, en cuanto Mer interviene, Cristina no puede continuar con la entrevista. Hay algunas tiranteces residuales entre Meredith y Cristina de las que sólo podemos ver un pequeño atisbo aquí, y este tipo de capítulos es perfecto para traer eso a la superficie. También pude terminar las historias de una forma diferente., usando los subtítulos. En la historia de Mary por ejemplo –no vemos el momento en el que su marido la desconecta, pero lo leemos en la parte de abajo de la pantalla. Intenté cerrar todas las historias con un golpe fuerte e interesante como ese. Algunas veces con algo divertido, como la forma en la que las nuevas e innovadoras medidas de seguridad del hospital fueron finalmente eliminadas. Algunas veces con algo emotivo, contando que el hombre con el brazo transplantado se hace un tatuaje bajo el otro tatuaje que dice “gracias”. O simplemente algo que nos haga enamorarnos de uno de nuestros chicos, justo como cuando descubres que Lily llevó a Alex a su clase de cuarto curso para que contara su profesión. Por cierto, no se vosotros, pero estoy LLENA de amor por Alex Karev. Quiero decir, ya estaba más o menos enamorada de él, pero ahora, realmente lo estoy. ¿Cuándo le está cantando a Lily en la cabina de resonancias? Yo estaba como, VAMOS. (Nota de autor: Justin realmente tiene una buena voz, así que practicó durante semanas antes de grabar la escena para que sonara más como un chico que realmente no es un cantante, pero que intenta cantar. Adorable). Pero el momento que realmente hace que me enamore de Alex Karev es cuando sostiene la tráquea en su placa de Petri y dice “Mirad esto. Traquea de cosecha propia”. Y entonces nos regala esa pequeña sonrisa. Me encanta. Me encanta ver a Alex tan excitado con la medicina. Y me encanta verlo ahí para Lily –incluso durmiendo en la camilla para los padres- porque está sóla y su propio padre no puede estar ahí. Amo. A. Alex. Karev. Otra cosa genial sobre un capítulo como este fue escoger los momentos que iban a ser captados por el equipo de cámaras. Por ejemplo, de ninguna manera Callie y Arizona tendrían una pelea acalorada delante de las cámaras, así que sólo sacamos un poco de eso en la pantalla. Pero ese momento es mucho más interesante y tenso porque lo que vemos más tarda es a Callie dándole un nuevo giro a esto. Aunque trate de ser diplomática frente a las cámaras, sus sentimientos de verdad son cristalinos. Es obvio, está herida, y cabreada y enfadad –y es capaz de manejar todo eso con una sonrisa en su cara para las cámaras. Es tan, tan, tan genial. Traté de preservar algunos de nuestros motivos de Grey’s más usuales –como nuestro típico montaje final. Hice una versión Seattle Medical. Porque Cristina corta su entrevista en la primera toma, pensé que el equipo del documental podría haber vuelto cuatro semanas después y pedirle que completara su entrevista. Y en ese punto, creo que Cristina ya se ha rehecho, se arma de valor para la entrevista y ensaya sobre lo que quiere hablar. Está lista para decir de un tirón exactamente lo que ella cree que quieren oir, y nada más. No va a perder el control delante de la cámara otra vez. Está lista. Y Sandra lo hace de una forma preciosa. Las palabras son elocuentes, pero vacías. Puedes ver que ella realmente no se cree lo que está diciendo. Y sólo hay un ligero signo de vulnerabilidad cuando responde a la pregunta final. Me encantó poder usar las entrevistas como la voz en off del final. Y me encantó que el montaje fuera una serie de momentos que el equipo médico del Seattle Grace probablemente grabó sin darle mucha importancia, a lo largo del día, sin saber como o donde encajarían dentro del programa. Algunos de los momentos son muy rutinarios –Derek caminando por un pasillo, o Meredith trabajando en urgencias. Y otros son simplemente horribles, como Bailey llorando en la camilla. (Por cierto, cuando rodamos esa escena, aunque todo estaba en silencio y aunque literalmente sólo es Chandra sentada en una camilla con la cabeza entre sus manos – cuando la rodamos, no hubo en el set nadie que no llorara. Así de asombrosa es Chandra Wilson. Sólo quería decir eso.) Lo otro que me encanta sobre el final del capítulo, es que en la escena final, es el único momento de todo el capítulo en el que oímos la voz del entrevistador. Hay un parpadeo que cruza el rostro de Cristina, antes de que ella responda “ser un héroe tiene un precio”. Es lo más honesto que ha dicho en todo el capítulo, y probablemente en toda la temporada. Me encanta que haya sido un equipo de cámaras, con gente extraña, la que haya sacado eso a la superficie, cuando Cristina aún no ha sido capaz de ser honesta con su marido, su mejor amiga o incluso con ella misma. Así que, al final, creo que es algo bueno que sea una especia de yonqui de la medicina que estaña disfrutando los últimos días de mi baja por maternidad. Porque normalmente, no tengo tiempo para acurrucarme en la cama y ver la televisión. Que es como dí con Boston Med. Que fue la inspiración para esto. Y que fue, al final, increíblemente divertido de escribir. Ahora sólo espero que al bebé que tengo en mis brazos no le queden secuelas por despertarse mientras yo veía todas esas cosas médicas asquerosas. Espero que no. Puede que sólo crezca siendo una yonki de la medicina como yo. |
| QUOTE |
| Para empezar, os voy a contar una historia: Érase una vez, hace ya tiempo, en el 2007, me encontré a mi mismo enfrentándome con una pregunta que no había visto venir. En absoluto. Había pasado el año anterior trabajando como asistente de técnico de informática (ordenadores y esos trastos), en una empresa en la que unos gemelos muy famosos eran los dueños. No diré que gemelos famosos eran, pero diré que sus nombres rimaban con Shmary-Shmate y Shmashley Shmolsen. Era un buen trabajo, mejor pagado que ninguno de los que había tenido antes, y aunque apenas sabía nada sobre ordenadores, fui capaz de una forma falsamente aceptable, de arreglar un atasco de papel en la fotocopiadora. Un día, mientras estaba escondido en mi cubículo y rezando para que no fuera el día en que Internet se quedara colgado, me llegó un e-mail de un amigo. Resultó que recientemente había recibido una llamada de Elizabeth Klaviter, que había sido la Jefa de Investigación de una serie de televisión llamada de Grey’s Anatomy. Estaban buscando un nuevo asistente personal de guionistas y ya que este amigo mío sabía que yo quería ser un guionista algún día, pensó que podría estar interesado. Aquí viene la parte de la historia donde comienzo a parecer el idiota más grande en la historia de los grandes idiotas: Todo lo que dije fue “Mmm…quizás. No lo sé. Déjame que lo piense.” EN MI DEFENSA DIRÉ: 1) El trabajo como asistente de técnico de informática, era súper cómodo y recientemente me habían dado la oportunidad de escribir en la página web de la empresa, shmaryshmateandshmashley.com. 2) Las series de televisión me parecían un negocio arriesgado. ¿No las cancelaban siempre por una razón u otra? Sabía que a mi novia le gustaba Grey’s Anatomy. Y la recepcionista del trabajo siempre me preguntaba los viernes si la había visto la noche anterior. ¿Pero cuanto tiempo podía realmente durar una serie? 3) Fui un gran idiota. Para hacer esta larga y aburrida historia, más corta: dije “Joder, ¿por qué no?” y solicité el trabajo. Y lo conseguí. Y una vez que tuve tiempo y ví la serie sólo quería esforzarme, porque estaba como “OH TÍO. ESTA SERIE ES GENIAL” Dos años después me promocionaron a Asistente de guionistas, y pude escribir y producir un par de capítulos de los webisides “Seattle Grace: On Call”. Ahora estamos en la séptima temporada, y he escrito mi primer capítulo para la televisión. Resultó ser: la mejor decisión que he tomado en mi vida. La mejor. En toda mi vida. De verdad. Os he contado esta larga historia sin importancia por dos razones: RAZÓN#1: para haceros saber que aunque sea la primera vez que veis mi nombre junto al “escrito por”, he estado aquí, detrás de las cámaras durante un tiempo. De hecho, si compruebas los créditos del Equipo de Producción HASTA ESTE CAPÍTULO, veréis que estoy ahí también. Estoy más que familiarizado con lo que ocurre aquí, en el blog de los guionistas. He estado moderando vuestros comentarios. Me sé todos vuestros rollos. Incluso sé que llegados a este punto puedo esperar un montón de comentarios tras estas líneas de NO NOS IMPORTAS TU O TU ESTÚPIDA VIDA. HÁBLANOS SOBRE EL CAPÍTULO. RAZÓN#2: Para ilustraros como una simple pregunta y respuesta puede cambiarte la vida. “¿Vas a solicitar el trabajo?” “Si.” BLAM. La vida. Cambia. Y así es como sutilmente llegamos a la parte del blog que, de hecho, habéis venido a leer. Ya sabéis, la parte sobre los personajes y esas cosas. Así que, como yo, en aquel fatídico día de 2007, en este capítulo encontramos a cada uno de nuestros personajes enfrentándose a una pregunta que necesita respuesta. Richard intenta averiguar lo que se supone que va a hacer ahora que ha perdido a Arizona Y a Callie, por culpa de los niños de Malawi. ¿Su respuesta? Tener un maldito comportamiento pasivo-agresivo. ¿Y sabéis que? Puede que no resuelva su problema, pero seguro que le hace sentirse mejor. Hay unas cuantas cosas de las que disfruto tanto como el Jefe siendo un poco gilipollas. Casi NUNCA lo vemos así y ¿cuándo ese lado sale a la luz? Tiene una mala leche deliciosa. Menos deliciosa es la respuesta de Callie a la pregunta “Cómo manejar el hecho de que dije que me iría a África con Arizona cuando la verdad es que no quiero hacerlo”. Al igual que Richard, elige ser pasiva-agresiva. Y aunque estoy personalmente encantado con Callie divagando sobre como va a pasar el tiempo mientras esté en África (diamantes de sangre, suciedad y colmillos de elefante), Arizona no está siendo nada encantadora. De hecho, la actitud de Callie amenaza con arruinar la que se supone que es la oportunidad más grande que Arizona ha tenido en toda su vida. Y aunque le duela MUCHO hacerlo, sabe que ella y Callie están en una situación en la que hagan lo que hagan están jodidas. Si Callie va a África, acabarán odiándose la una a la otra. Si Callie se queda, la relación muere. No puedo echarle toda la culpa a Arizona por irse. Y al mismo tiempo, comprendo completamente a Callie. Y a la vez, entiendo por qué cada uno de los fans del Calzona querrán quemarme tras el capítulo de esta noche. Quiero que sepáis que os quiero. Y nunca he querido hacernos daño. Después tenemos a Derek y Bailey. Derek se pasa el día intentando solicitar una beca, pero no pasa de una frase de una línea en su propuesta. Lo cual es una locura. Entiende lo que quiere hacer, a quien quiere ayudar, y lo bueno que puede ser un ensayo clínico como este. Entonces, ¿cuál es el problema? Algunas veces, hace falta que alguien de fuera pueda ver donde nos estamos equivocando, por qué estamos luchando. Y para Derek, esa es Bailey. Puede que Derek no sea capaz de ver porque está tan apegado con Ellis Grey, el Alzheimer prematuro y la mujer de 32 años que no puede reconocer a su hijo. Pero para Bailey –y para el resto- la respuesta es muy evidente… Y Bailey…no disfruto viendo a Bailey sufrir. De verdad que no. Hay un momento, en la Season Finale de la sexta temporada –creo que sabéis de cual hablo. ¿En la puerta de los ascensores? ¿Cuándo se da cuenta de que no puede hacer nada por Charles? Y se sienta en el suelo con él, lo sujeta entre sus brazos…¡joder! No puedo soportar eso. Y ahora, ahí está, con Mary, buscando una respuesta de por qué esta chica ha muerto. Y se pone en contra de una patóloga, que parece no estar interesada en invertir el suficiente tiempo en esto. Al igual que la Dra. Stanley, odio que Bailey sea capaz de encontrar la respuesta que necesitaba hoy. Pero me encanta que Bailey acepte esta pérdida. Se va a llenar de energía para seguir adelante y no puedo esperar para ver que hace con esto. ¿También llena de energía? April Kepner. ¿Cuándo corre hacia Alex tras ganar la prueba de trauma? ¿Qué parece y suena como una LOCA al igual que Jessie The Cowgirl de la película de Toy Story? Espero que se os haya clavado tanto como a mí. Espero que también os haya pasado lo mismo con Alex en el bar al final del capítulo cuando la imita gritando a Owen. “MUÉVETE O TE VOY A ATROPELLAR”. Esto es lo que ocurre cuando escribes los diálogos en el guión –puedes oír en tu cabeza como lo diría el actor. Algunas veces aciertas. Otras, te dejan completamente sorprendido (y normalmente agradecido) por la manera tan diferente que ellos deciden interpretar las palabras. ¿Con esta frase? Justin Chambers hizo exactamente lo que yo me esperaba. Excepto que lo hizo un billón de veces más divertido. Lo que nos lleva a Meredith y Cristina. Hay demasiadas preguntas dando vueltas alrededor de la historia de Meredith y Cristina esta semana. ¿Por qué ésta Cristina tan fría con Meredith? ¿Sólo por algo que Meredith dijo en “Seattle Med”? Parece algo extremo. ¿Puede Cristina mantener vivo a Roy el tiempo suficiente hasta que le den sus nuevos pulmones? ¿Puede Cristina ser de nuevo la cirujana que un día fue? Y habéis visto el capítulo, así que sabéis como todo esto ha acabado. Equivocada o no, Cristina culpa a Meredith de su trauma. Si, Cristina puede mantener vivo a Roy el tiempo suficiente hasta que tenga pulmones nuevos y puede SER una doctora de primer nivel, aunque ella se de cuenta de eso ya no funciona para ella. Es demasiado duro, la alegría se ha ido, y aunque tenga éxito, todo lo que puede sentir es miedo. Cristina Yang aún puede ser una cirujana. Simplemente, no quiere serlo más. La verdad, es que, la pregunta más interesante y por la que estoy más preocupado es la que surge hacia el final del capítulo: Meredith pasó por el mismo trauma que todos durante el tiroteo, incluso más. Así que, ¿por qué Meredith está bien? Esa es una pregunta que va a tener que esperar para una respuesta. Soy un guionista novato. Alguien con mucha más experiencia que yo y más chispa que la mía tendrá que romper ese cascarón. Hablando de los grandes guionistas, quiero agradecer al equipo de guionistas de Grey’s Anatomy (del pasado y del presente) por darme una oportunidad al comienzo de la cuarta temporada, y por ayudarme a crecer como guionista y como persona, proporcionándome grandes oportunidades que jamás habría esperado. Shonda, Krista, Hammer, Tony (mi director), Joan, Debora (oh Dios mío, Debora), Allan, Zoanne, Pete, Jenna, Bill, Stacy, Natalie, Brian, Denise, Darren, Meg, Raamla and Tia. Y, simplemente porque puedo hacerlo, gracias a mi madre y a mi padre. Sobre todo porque se que están leyendo esto y no creo que llegue al final de Acción de Gracias, si no lo digo. UNA ÚLTIMA COSA SOBRE MI, MIENTRAS TENGO VUESTRA ATENCIÓN: ¿Ya sabeis que cada capítulo de Grey’s se titula al igual que una canción? Bien, cuando tuvimos que ponerle título a este capítulo, de repente, las cosas se pusieron serias para mí. Todo lo que sabía, era que esta podía ser mi única oportunidad de titular una de estas cosas y quería asegurarme de que elegía la canción adecuada. Busqué entre mis CD’s , entre las canciones de mi iPod, busqué, busqué, busqué…y entonces la encontré: “That’s Me Trying”. Co-escrita por Ben Folds y Nick Hornby (que es el mejor), y que va sobre un hombre intentando reconectar con su hija con la que no se habla (tópico) e interpretada por uno de de los hombres más divertidos QUE EXISTEN… William Shatner. Así que supongo que estaba equivocado en el párrafo 8. ESTA ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida. |
| QUOTE |
| O simplemente algo que nos haga enamorarnos de uno de nuestros chicos, justo como cuando descubres que Lily llevó a Alex a su clase de cuarto curso para que contara su profesión. Por cierto, no se vosotros, pero estoy LLENA de amor por Alex Karev. Quiero decir, ya estaba más o menos enamorada de él, pero ahora, realmente lo estoy. ¿Cuándo le está cantando a Lily en la cabina de resonancias? Yo estaba como, VAMOS. (Nota de autor: Justin realmente tiene una buena voz, así que practicó durante semanas antes de grabar la escena para que sonara más como un chico que realmente no es un cantante, pero que intenta cantar. Adorable). Pero el momento que realmente hace que me enamore de Alex Karev es cuando sostiene la tráquea en su placa de Petri y dice “Mirad esto. Traquea de cosecha propia”. Y entonces nos regala esa pequeña sonrisa. Me encanta. Me encanta ver a Alex tan excitado con la medicina. Y me encanta verlo ahí para Lily –incluso durmiendo en la camilla para los padres- porque está sóla y su propio padre no puede estar ahí. Amo. A. Alex. Karev. |