Este Fic no tiene continuación.
Llevo unos días dándole forma en mi cabeza. Espero os guste.
The way we wereEstoy nervioso como nunca pensé que podría volver a estar. Ya no.
Mientras la maquilladora intenta disimular esas arrugas de mis ojos que yo le digo que son de felicidad, Ellen, a mi lado, estira las mangas de mi chaqueta.
EP: Quiero que te vean espléndido... Vamos a entregar un Oscar...
Es cierto, en esta edición Ellen y yo ibamos a entregar un Oscar juntos...!
Era irónico. Nuestro Oscar sería a los mejores efectos especiales... Alguien con la mente muy retorcida hacía la selección. Estaba seguro.
Ellen estaba magnífica. Como siempre. Pero es que los años pasados lo único que habían hecho en ella era madurar su serena belleza. Esa belleza que a mí me cautivó hacía ya ocho años y que ella había lucido en nuestra entrada por la alfombra roja mientras empujaba mi silla de ruedas.
Porque ahora, es como estoy, postrado en una silla de ruedas.
Desde aquel fatal accidente de coche en Daytona.
Mi coche reventó una rueda, dio varias vueltas y se empotró contra una valla. A consecuencias de ello, acabé en coma durante cinco largos meses y con una seria lesión medular permanente.
Aquel día de Junio se fustraron para siempre tantas ilusiones.
Derek no volvió nunca más junto a Meredith y la serie se canceló a finales de 2009.
Mi matrimonio murió en aquella cama de hospital. Aquello supuso demasiado para Jill. Los niños pequeños, un marido vegetal, su trabajo, la presión de la prensa y la presencia continua de Ellen a mi lado. No lo pudo superar y no la culpo por ello. No era así como queríamos que transcurriesen las cosas.
Pero dicen que cuando una puerta se cierra, otra se abre. Y allí permaneció día y noche Ellen. Junto a mí. Día y noche.
Meredith acabó marchando con una ONG. Era la salida más digna que a Shonda se le ocurrió porque Ellen dejó bien claro que ella no se movía de allí. Puso a sus abogados en pie de guerra pero Shonda recapacitó. Por una vez...
Esos cinco meses debieron ser muy duros para ella pero nunca se ha quejado ni he oido un mal comentario sobre ello, tan solo me contó la realidad que fué en toda su crudeza.
Para cuando recuperé la consciencia, me tuve que someter a multitud de operaciones intentando recuperar algo de movilidad. Operaciones que han hecho que mi "culito respingón" ahora esté con multitud de cicatrices.
Pero, al menos, he ido recuperando el control de mi esfinter, vejiga y del pequeño yo.
Mientras tanto, Ellen ha sido quien me lavaba, vestía, daba de comer y cubría todas mis necesidades. Sí, TODAS.
Porque aunque mi YO no se ponía como debiera, yo SÍ lo sentía. Ellen siempre consiguió ese efecto en mí... Lo consiguió cuando la conocí, lo consiguió entonces y lo sigue consiguiendo ahora.
Y como la naturaleza y mi Ellie son tan especiales, no me digan cómo, pero para cuando recuperé el control sobre mi sexo, mi pequeña Iris llevaba ya cuatro meses dentro del útero de su madre. Sí, porque Iris es la niña de mis sueños. Fruto de nuestro amor.
Amor que todo el mundo ya conoce y respeta.
Ellen no volvió nunca más con Chris. Su matrimonio nació muerto y ella siempre lo supo.
Jill se casó al año con un Director de Marketing de Avon Cosmetics y se la ve feliz. Y mis hijos son felices. Eso está bien.
Y cuando pude salir del hospital, una Ellen embarazadísima y yo nos desplazamos a vivir a Maine, como era mi ilusión.
Fue duro al principio no ver tan a menudo a los niños, pero Jill ha accedido a que estudien en Boston ( van a un colegio pijo internos) y los veo todas las semanas.
Iris adora a sus hermanos y ellos a ella. Y la relación con Ellen es tan fantástica como había sido siempre. Ellen es dulce y los niños se sienten a gusto con ella.
No sé qué hubiera sido de mí sin ella... Siempre pendiente de mí. En todos los sentidos. No sólo ha sido mi enfermera en estos años, sino mi compañera, amiga, confidente y la madre de mi hija. Ahora lo sé fijo, ella es mi vida y es la que me la volvió a dar tras ese día.
Ella fue quien decidió dedicarse a hacer publicidad porque se paga bien y se trabaja poco. Y así podía estar conmigo y atender económicamente a mi salud. Tantas operaciones hacen mella en la economía de cualquiera y ella no quería que se tocase nada de mis hijos.
También ha sido ella la que me empujó a hacer doblaje... Si hace años alguien me hubiese dicho que con mi voz me iba a dedicar al doblaje, hubiese pensado que esa persona se pasaba con el whisky... Pero lo cierto es que tengo trabajo. Mucho trabajo. Y he recuperado relaciones con muchos de mis compañeros de este mundo.
Aunque algunos nunca se fueron.
Eric fue una presencia constante y culpable ( junto a Ellen, claro) de que , por esta vez, me pusiese ante las cámaras para filmar un remake actualizado de "Johnny cogió su fúsil".
Con la ironía que le caracteriza, ha decidido estrenarse tras las cámaras dirigiendo el drama de un soldado combatiente en Afghanistan que se encuentra en un hospital, confinado de por vida, ciego, sordomudo y con las piernas y los brazos amputados a causa de una explosión sucedida durante un bombardeo, y quién mejor para interpretarlo que este pobre lisiado cuyos ojos lo dicen todo...
Eric ... es Eric. Y no pude decir que no. Al fin y al cabo, era experimental...
Lo que ninguno esperabamos es que todo trascendiese como la ha hecho y que yo acabase con una candidatura al Oscar como Mejor Actor y Eric como Mejor Director.
La vida es así de irónica y cabrona...
Y aquí estoy, preparandome para entregar un Oscar junto a mi mujer. Sí, mi mujer. Y digo mi mujer, porque aunque se niega a firmar ningún papel, ella sí ha sabido estar en lo bueno y en lo malo... Mi compañera del alma...
Por primera vez, en el escenario del Teatro Kodak junto a las temidas escaleras han tenido que poner una rampa por la que mi bellísima Ellen baja empujando mi silla. Veo ponerse en pie al publico mientras una conocida melodía suena a nuestras espaldas. Ese Grace que nos acompañará ya de por vida...
PD: Es estimulante que se acuerden de uno para presentar un premio sobre efectos especiales...
EP: Sí. Porque como todos habrán supuesto, esto es otro efecto especial...
PD: ... En realidad, no necesito una silla de ruedas... ( y aparece un auxiliar con unas muletas y junto a Ellen me ayudan a ponerme en pie).
Se oyen aplausos y risas mientras completamos la lista de nominados y entregamos el premio. Consigo salir del escenario por mi propio pie. Las duras jornadas de rehabilitación han dado sus frutos...
Desde mi butaca en la primera fila asisto a la entrega del resto de premios. Mi mano no suelta la de Ellen. Mi angel.
Cuando el nombre de Eric suena como Mejor Director, algo en mi interior enciende la luz de alarma.
Es posible!! Nuestro experimento ha sido un éxito!!!!
No sé cómo lo hago, pero yo también me incorporo un poquito para aplaudir. Veo lágrimas en los ojos de Ellen cuando apretando mis manos me ayuda a sentarme.
La magnífica Susan Sarandon está presentando el Oscar al Mejor Actor y cuando cita mi nombre noto que se emociona. Amo a Susan. Integra donde las haya. Una gran mujer y una gran dama del cine.
SS: Y el Oscar es para.... Patrick Dempsey!!!!!!!!!!!!!!!!!!
De repente, todo el mundo parece haberse vuelto loco. Me abrazan, me besan, alguien me pone en pie y con la ayuda de un lloroso Eric y mis muletas, consigo llegar al escenario.
Veo frente a mí a mis queridos compañeros de GA, a amigos de este mundillo, a médicos y enfermeras del hospital que tan a menudo he visitado estos años, a mi madre y su esposo, a mis hermanas y cuñados, a Jill con su marido, a mis niños y a Ellen con la pequeña Iris en brazos...
PD: Ellen Pompeo... este premio es para tí!