View Full Version: Cuando todo cambia de repente...

Kingdom Hearts: Chronicles of the Key > Squareworld > Cuando todo cambia de repente...


Title: Cuando todo cambia de repente...
Description: Yamimaru. El resto, preguntad.


Fujikage Akari - August 31, 2008 03:01 PM (GMT)
¡PLAF!

El golpazo había sido de consideración, y ahora Akari lo estaba resintiendo, mascullando todos los improperios habidos y por haber, mientras permanecía tirada en el suelo, con Yamimaru sobre ella, y sujetándose y sobándose un poco la cabeza.

Se movió un poco, para sacarse a su mellizo de encima, y se quedó sentada de rodillas. Se mordió el labio inferior intentando contener un sollozo. Realmente, había actuado acorde a su carácter, impulsivamente. Y ahora, empezaba a asimilar todo lo ocurrido, y lo poco que había visto: los cadáveres de sus padres casi a sus pies. Algunas lágrimas traicioneras empezaron a surcar su rostro. Lágrimas que se obligó a tragar. Ahora estaban los dos solos.

Akari se giró un poco, poniendo muy suavemente una mano sobre la espalda de su hermano.

- ¿Yami...? - murmuró la pelinegra en un tono de voz dulce y suave, cargado de preocupación, confusión e inocencia. Sobre todo preocupación.

Sólo había cogido en brazos al peliverde y se había largado con él, y ahora, internamente se estaba muriendo por su estado semi inconsciente.

Fujikage Yamimaru - August 31, 2008 03:33 PM (GMT)
El chico se revolvió en seguida, para deshacerse de la parálisis, levantándose a trompicones respirando con fuerza, aún llorando ligeramente y mirando en todas direcciones. Al no ver a nadie más que a su hermana la cogió por la ropa y le gritó mirándola a los ojos.

-¿Donde está? ¡No me digas que lo has dejado escapar!

La soltó para darse la vuelta mientras se agarraba la cabeza desesperado, y caía de rodillas llorando. Se apretaba con fuerza pensando en lo inútil que había sido, en lo avergonzado que se sentía y en que alguien había matado a sus padres y se había ido de rositas...

-Ni lo hemos tocado... No he podido ni hacerle un rasguño... Nada...

No hacía mas que darle vueltas a lo débil que era pese a haberse pasado casi toda su vida metido en la magia de lleno, para ayudar al ejército de la aldea como sus padres habían hecho antes... pero de nada sirvió... Ahora estaba allí tirado en medio de sabe-dios-donde, sin rastro de su hogar, ni del asesino, ni de sus padres... totalmente perdidos... Se giró a su hermana con los ojos rojos por el llanto, hablando entrecortadamente mientras de ajustaba las gafas de forma torpe.

-¿Y ahora qué?...

Fujikage Akari - August 31, 2008 03:46 PM (GMT)
De un momento a otro se vió sujeta por la ropa por su hermano, bajando la cabeza, compungida cuando éste le reclamó, mientras apretaba con fuerza los puños sobre su propio regazo.

- Lo... lo siento... - murmuró mientras todavía algunas lágrimas surcaban su rostro.

Pero pronto su atención se centró totalmente en Yamimaru. Sabía como se sentía, ella se estaba sintiendo igual, pero... No podían caer en la desesperanza. Cierto, sus padres estaban muertos, eso ya no tenía remedio. Por ende, debían de buscar una forma de sobrevivir en donde sea que estuviesen ahora. Y por supuesto, buscar al desgraciado que destruyó sus vidas y su familia.

Se acercó un poco, y sujetando con una mano a su mellizo por la ropa, le atrajo contra sí, en un confortable y dulce abrazo, tan propio de ella. Intentaba sonreír, ver el lado positivo de todo eso, aunque fuese extremadamente difícil.

- Saldremos adelante... Debemos primero enterarnos de donde estamos y... buscaremos a ese tipo, y te prometo que ésta vez no le dejaré escapar.

Sí, le dedicó una pequeña y despreocupada sonrisa al muchacho, tratando de animarle un poco, aunque ella misma, por dentro, se sintiese igual o peor que él. A los pocos segundos decidió apartar tales pensamientos de su mente, así no solucionarían nada. Tanteó un poco el terreno con la mirada hasta que encontró su espada no muy lejos de allí.

Apoyando una mano en el suelo, y tras soltar a su mellizo, Akari se levantó, algo torpe aún. Le revolvió completamente el cabello, y tras un ligero suspiro, caminó con pasitos cortos hacia su arma.

Una sencilla espada a dos manos, con la peculiaridad de que era ENORME, casi tan alta como la muchacha. ¿Quién diría que una joven como ella, de complexión aparentemente frágil, pudiese cargar con semejante cosa?

Fujikage Yamimaru - August 31, 2008 04:07 PM (GMT)
El muchacho recibió el abrazo sin esperárselo. Cerró un momento los ojos, mientras se lo devolvía, y luego al soltarse sonrió ligeramente intentando bromear.

-Anda quita... siempre aprovechando para abrazarme... Mira que eres pesada... ^_^

Se levantó las gafas y se pasó la manga para limpiarse los ojos, mientras su hermana recogía su "pequeño" cuchillo del suelo. Desde luego tendrían suerte si aquello no había llamado la atención de alguien por allí, no sabían donde estaban, tal vez fuera la base de aquellos seres negros... que era otro asunto a tener en cuenta. Se sacó de la ropa el colgante con cristal mágico por si se había roto o algo parecido y tras comprobar que seguía entero caminó junto a su hermana.

-Bueno, será mejor que primero vayamos a ver si hay alguien en este lugar, seguro que encontramos gente o lo que sea que haya aquí en la calle contigua, es mucho mas ancha que esta. Vamos.

Comenzó a caminar al lado de su hermana. Dirigió una ojeada a su rostro, notaba su dolor, pero debía verlo como ella y sobreponerse... Al final en el fondo ella sería mas madura que él...

-Y... bueno... gracias... <w<

Fujikage Akari - August 31, 2008 04:37 PM (GMT)
Le hechó la lengua, en un gesto puramente infantil y travieso, mientras enfundaba el arma tras su espalda, en una funda de cuero, acorde al tamaño del juguetito.
Inhaló un poco de aire, tratando de paliar su nerviosismo y dolor interno, y miró un poco a su alrededor, con innata curiosidad.

Así estuvo durante unos instantes, ignorando olímpicamente las explicaciones de Yamimaru, aunque no le pasó desapercibido el agradecimiento que él hizo, a lo que le sonrió con picardía y de forma traviesa.

- De gracias nada, hoy me invitas tú a comer.

Si hubiese algo por lo que Akari fuese completamente débil, aparte de las espadas y cualquier otra clase de armas, era por la buena comida. JAMÁS rechazaba una invitación a comer, con el consecuente riesgo de dejar los bolsillos pelados a su desgraciado anfitrión.

Y hablando de comida...

Los pasos de la muchacha se detuvieron unos instantes, mientras parecía olfatear algo en el aire, como si fuese un animalito. Hasta que...

- Huele a... ¡¡¡ASADO!!!

Como una completa exhalación, la muchacha emprendió una vertiginosa carrera, siguiendo el rastro de tan suculento aroma. ¡Ey! No la culpéis, después de tanto ejercicio, le había dado hambre.

Fujikage Yamimaru - August 31, 2008 06:31 PM (GMT)
-Jej... antes tiraría mi cartera por un barranco...¬_¬Uu

Se sacudió un poco la ropa y comenzaron a caminar, hasta que de pronto hizo su hermana una de las cosas que más de quicio lo sacaban... olisquear el aire... Y luego otra de las que mas odiaba, salir corriendo a lo desconocido como una loca...

Pero no tenía más remedio que ir tras ella... Pensándolo bien, otros pensamientos saltaban a su mente por aquel olor...

-¡¡¡Como el asado sea de humanos te voy a echar a ti al fuego, que lo sepas!!!

Albíreo - August 31, 2008 08:12 PM (GMT)
Garod estaba de nuevo en la cafetería del Jardín. Esta vez había querido venir solo, para poder coger algo de soltura en los usos y costumbres del lugar. Aunque no sabía leer las runas... no, la gente las llamaba aquí "letras", de la carta, ya iba aprendiendo los nombres de cada comida cuando veía a otras personas pidiéndolas.

Era el último de la cola, y estaba ya cerca de la barra, cuando se escuchó un ruido de pasos rápidos, un olfateo, y el choque del cuerpo de una chica que venía corriendo con prisa con el suyo propio. Estuvo a punto de empujar también al de delante, pero para evitarlo, se puso de lado, con lo cual, la muchacha cayó al suelo y por poco no le arrastró a él también.

-¡Hey!-exclamó el elfo, recuperando el equilibrio. Cuando la miró, no se sorprendió: humana tenía que ser. Detrás de ella había otro humano. Éste tenía el pelo verde, lo cual le llamó la atención, pero se guardó de decir nada.

La escena era algo aparatosa, y cuando Garod se dio cuenta de que la gente miraba, se agachó y tendió una mano a la chica para ayudarla a levantarse. A juzgar por sus ropas, ella, al igual que el propio elfo, no era residente del Jardín, pero tampoco había llegado con él. Tal vez fuera del Jardín la gente iba vestida de otras maneras aún más raras que en él.

Fujikage Akari - August 31, 2008 08:35 PM (GMT)
Asado.

Rico y suculento asado. Esas eran las palabras e imágenes que sobrevolaban la mente de la pelinegra mientras seguía el rastro de su futura presa.
Ni siquiera se dió de cuenta de que Yamimaru le seguía.

Ni tampoco se dió de cuenta que, al entrar en lo que parecía una cafetería, después de recorrer un buen trozo del lugar en el que habían aterrizado, casi se lleva por delante a una persona.

Trastabilló un poco y acabó cayendo de sentón y culo al suelo.

- Ay, ay... ¿Con qué me he tropezado esta vez...?- masculló para sí misma, aunque de forma completamente audible, mientras poco a poco iba abriendo los ojos, los cuales había cerrado instintivamente por el golpe.

Elevó lentamente la mirada, y ladeó la cabeza algo curiosa, reflejando tal emoción a través de sus ojos, los cuales no se apartaban de aquel muchacho. Tenía unos rasgos un tanto peculiares. ¿Orejas puntiagudas? ¿Qué clase de persona tenía eso?

Tentada estuvo de decirle algo respecto al tema de sus apéndices auditivos, en particular, pero no le dió tiempo a mencionarlo cuando vió como se agachaba y le tendía una mano.

- Gracias, y discúlpame, iba distraída.

Extendió su propia mano, esbozando una sonrisa fresca, dulce y despreocupada, tomando la mano del rubio y levantándose, para posteriormente hacer una ligera venia con la cabeza, a modo de nuevo agradecimiento.

Se sacudió un poco las ropas, y acomodó el espadón que pendía de su espalda.

Fujikage Yamimaru - September 1, 2008 03:45 PM (GMT)
El hermano llegó jadeando después de correr como un cosaco, que no era lo suyo, y mostró una mueca de ira hacia su hermana...

¿¿¿¡¡¡Pero a ti que carai te pasa!!!??? ¡No hace ni media hora que estamos al borde de la muerte perdidos de la mano de Dios y ya haces una tontería! ¡Ojalá no te hubiera ayudado a copiar en el examen del instituto, te habría venido bien repetir otra vez!

Le dio un golpe en la cabeza a su hermana, cosa que últimamente se repetía bastante, y luego miró al tipo que la había ayudado.

Perdónala, hace lo que puede... ¿Que te pasa a ti en las orejas?

No era momento para que encima se esperase sutilidad, estaba bastante tenso y aún jadeaba por la carrera de antes... Lo importante era que al menos habían encontrado a alguien. Y no comían personas... o eso creía...

Albíreo - September 2, 2008 01:20 PM (GMT)
La humana se levantó y se disculpó de una forma bastante escueta, y se le quedó mirando. Aquello era además de incómodo embarazoso. ¿Es que nadie de aquel condenado sitio había visto un elfo en su vida?

-Parece que conmigo, y ha sido una suerte. Si hubiera sido una columna, ahora no estarías ni quejándote...-dijo con un gesto de la mano, dando a entender que no pasaba nada.

El humano que venía tras la chica se acercó y empezó a disculparse por ella, y de pronto se le quedó mirando. Garod también miraba por su lado el pelo verdoso del muchacho, pero no decía nada. Y el humano tampoco, hasta que hizo una pregunta que le puso en guardia.

-¿Las orejas?-dijo llevándose las manos a ellas. Aparentemente estaban normales. ¿Sería una broma?--¿Qué pasa con mis orejas? Están bien.

Fujikage Akari - September 2, 2008 06:06 PM (GMT)
Se giró un poco hacia Yamimaru cuando éste llegó junto a ella, y simplemente y en respuesta a sus reclamos, Akari esbozó una sonrisa de oreja a oreja, tan inocente como si no hubiese roto un plato en toda su vida.

Posteriormente se quedó mirando de nuevo a la misma dirección que su mellizo: las orejas picudas de aquel rubio muchacho. Y la hasta ahora enorme sonrisa de la pelinegra, se tornó en una mueca de curiosidad.

- ¿Por qué las tienes puntiagudas? - preguntó sin ninguna especie de reparo.

Y descaradamente se acercó más a él, casi rostro con rostro, hasta que su faz se giró hacia lo que llamaba poderosamente la atención de la muchacha. Elevó la mano diestra y con cuidado, suavidad y mucha, muchísima curiosidad, rozó con su dedo índice una de las orejas del rubio, como si la estuviera examinando.

Parecía normal, dentro de lo que cabía. Se encogió de hombros, como si fuese la cosa más normal del mundo y, separándose unos centímetros, extendió la mano a modo de saludo.

- Mi nombre es Akari, Fujikage Akari... Y él... - señaló al peliverde de gafas. - Es Yamimaru, mi mellizo. Aunque es un poco gruñón... Me pregunto por qué...- Esto último lo dijo mientras se llevaba el índice al mentón, en una pose pensativa e incluso dulce, que posteriormente cambió por una suave sonrisa. - - ¿Cómo te llamas?

Fujikage Yamimaru - September 21, 2008 04:25 PM (GMT)
FDI: Perdon por tardar, problemas de conexion, pero ya he vuelto!

Yamimaru miró cabreado a su hermana pensando en que habría sido mejor dejarla ir a su bola y pasar de todo... Pero no podía hacer eso, ella no sabía cuidarse sola... Debía protegerla, por sus padres...

-Luego hablaremos tu y yo ¬¬, y lo siento, supongo que es normal, pero en nuestra ciudad no hay gente con orejas... alargadas, y tampoco había leido nada en los libros... ¿podrías decirnos donde estamos?

Esa era la incógnita que todavía perseguían, y la mas urgente de solucionar. Miró a su alrededor, parecía que estaban en algún tipo de taberna o posada... Pero aquel era un local dentro de un edificio... un edificio enorme, más grande que cualquier mansión que hubiera conocido... Y de un aspecto mucho mas estéril y extraño...

Albíreo - September 21, 2008 09:10 PM (GMT)
La pregunta de la humana le hizo quedarse de piedra. Sabía que los humanos no eran precisamente lumbreras, pero... tanto, tanto... La chica se le quedó mirando apenas a un centímetro de la cara, y hasta tocó una de sus orejas. Si hubiera sido una elfa, quizá se habría mostrado halagado, pero... Aún así algo se ruborizó, controlándose acto seguido. Era demasiado confiada, aquella chica.

-Ah... yo soy Garod. Y soy un elfo, ya que os preguntáis por mis orejas. Y en cuanto a dónde estamos... No puede decirse que yo sea un residente. Bueno, ahora sí, pero no soy de aquí. Todo lo que sé es que tras el ataque de unos Sincorazón, unos cuantos humanos de otros mundos y yo mismo vinimos a parar aquí. Supongo que vosotros estáis en las mismas circunstancias...-dijo con poca confianza.

No es que los elfos de Frestanian salieran mucho de casa, salvo para comerciar ocasionalmente, ¿pero es que aquellos humanos no tenían ni leyendas sobre ellos? Cualquiera habría notado la raza a la que pertenecía, o eso pensaba.

Fujikage Akari - September 22, 2008 12:20 PM (GMT)
Akari simplemente le dedicó una mirada lo más inocente posible a su mellizo, como si fuese una niña que jamás en su vida había roto un plato.

Tras separarse a una distancia más cómoda quizás para el chico, los ojos castaños de la oriental viajaban alternativamente entre Garod y Yamimaru, hasta que el elfo nombró a los Sincorazón...

- ¿Te refieres a unos extraños bichos negros... de ojos amarillos... y con un símbolo raro en su pecho...?

Cuando pronunció tal pregunta, no pudo evitar hacerlo con un tono de voz más sombrío, más... desgarrado...

Trataba, externamente, de aparentar que no le había afectado lo sucedido en su mundo, para no preocupar a su hermano, y también, para intentar olvidarse de aquello. Pero no podía evitar que en el fondo, dentro de ella, algo se rompiese cada vez que recordaba eso.

Ni siquiera dejó que el chico le contestase, sólamente giró la mirada hacia un costado, y sin más, se separó de ambos.

- Esto... voy a por algo de comer, me ha entrado apetito... - murmuró, esbozando una sonrisa, aunque cargada de melancolía, para, posteriormente, alejarse, y perderse un poco entre la gente que estaba a la cola.

Fujikage Yamimaru - September 22, 2008 05:39 PM (GMT)
-Otro... ¿mundo?... Es una broma, ¿no?

Estaba demasiado en shock como para atender a que su hermana se alejaba de ellos. No era creíble que en un instante un portal lleve a 3 personas de un mundo a otro, la magia no es capaz de eso, al menos la magia que el conocía. La magía de transporte que él había estudiado permitía a una persona ir a algún lugar a menos de 100 kilómetros de distancia que ya hubiera visitado antes, y con una preparación del conjuro de al menos media hora... Era absurdo pensar que aquel portal que apareció en un momento los llevase a millones de años luz de distancia...

Desde luego Yamimaru se estaba dando cuenta de una cosa que no lo dejaría dormir tranquilo en unos cuantos días, la magia era mucho más poderosa de lo que se imaginaba, como le demostraban aquel extraño suceso y aquel horrible asesino de sus padres... Si quería tener alguna posibilidad debía mejorar... y mucho.

-Garod... ¿tienes alguna idea de magia? Porque voy a necesitar mucho material de este lugar para no quedarme atrás :angry: También algo sobre los sincorazón y sobre la organización y objetivos de este sitio sea cual sea, si no es mucho pedir

Si aquel elfo también era nuevo no sabría responder a las preguntas con las que lo bombardeó Yamimaru, pero cualquier mero signo de orientación sería bien recibido en aquel momento. Pensaba demasiado rápido para aclararse.

Albíreo - September 24, 2008 08:59 PM (GMT)
El elfo iba a abrir la boca para confirmar lo que había dicho ella, pero antes de poder hacerlo se fue, alegando que tenía hambre. Le parecía raro, al menos en parte. Quién sabe, él tampoco había tenido mucha experiencia con los Sincorazón y la que había tenido era suficiente para su longeva vida. Luego el chico de pelo verde captó su atención de nuevo.

-Algo sobre magia... Pues sí, tengo alguna noción, es algo normal para mi gente dominar al menos algunos conjuros simples de curación y luz.-dijo mientras con una mano hacía levitar una pequeña chispa luminosa. Al cabo se extinguió, cuando mermó su concentración. Antes de responder a las demás preguntas, se quedó pensativo un momento. QUizás aquellos dos no habían pasado por lo mismo que él y los otros antes de llegar allí. ¿De dónde habrían venido?

-Ah, sobre los Sincorazón, sólo sé que invadieron mi hogar, que atacaron a mis amigos y realmente... nada más, porque dejé de estar en mi mundo. Despues de eso todo lo que recuerdo es estar en medio del vacío enfrentándome a mí mismo... Mejor dicho, a una versión Sincorazón de mí mismo. Tras eso, acabé aquí, como muchos otros. Y sobre este sitio, es mejor que preguntes a los SeeD. Son todos esos que van de uniforme. No son mala gente, al menos por lo que yo sé, y son los amos de este lugar tan... raro, y maravilloso a su modo.-concluyó el elfo.

Fujikage Akari - September 26, 2008 03:51 PM (GMT)
Se había alejado lo suficiente de ellos como para que no le viesen, colándose entre el medio de la gente.
No quería que Yami viese la expresión de melancolía que ahora portaba en sus ojos. El hablar de eses bichos, aunque no tenía ni idea de que eran exactamente, había hecho que los recuerdos de aquella noche viniesen una vez más a su mente.

Inspiró algo de aire, tratando de tranquilizarse, y poco a poco fue colándose un poco más, hasta llegar al mostrador.

Cuando sintió el olorcito de la comida, sus ánimos volvieron, y una gran sonrisa surcó su rostro a medida que empezaba a pedir.

Minutos después, regresó con ellos, en silencio, con una bandeja repleta de comida.

- Siento la tardanza, no lograba decidirme.

Esbozó una gran sonrisa, algo traviesa.

Fujikage Yamimaru - September 28, 2008 05:23 PM (GMT)
Yamimaru lanzó una mirada mortal a su hermana, cogió una magdalena de la montaña de comida que llevaba en la bandeja y se la metió a la boca entera, para volver a dirigirse al elfo mientras masticaba, aún con el ceño fruncido por su hermana.

-Vafya, a lfa mafia qufe tfu fllamas de lfuz nosot-traga magdalena-perdón... nosotros la llamamos Sacro en nuestro mundo, un elemento de muchos... aunque no es de los que mas domine, su magia ofensiva es avanzada mayormente...

Levanto la mano, con el índice apuntando al techo, y un pequeño resplandor de luz salió disparado hacia el techo, en el que quedó un pequeño punto ennegrecido. Yamimaru no era conocedor de la magia blanca, él no quería ser un mago curativo de apoyo, quería ser un mago ofensivo, y con esto que había pasado y el enemigo con el que se había topado (que también lo era) tenía más motivos que nunca para ser el mejor.

-Me va más la magia ofensiva, pero no me vendría mal aprender algo de apoyo en cierto modo... De todas formas, ¿podrías hablarme un poco de este lugar y de que se supone que haces cuando llegas y no te enteras de nada?

Albíreo - October 9, 2008 06:32 PM (GMT)
Garod lo miró, no demasiado asombrado, pero sí con curiosidad. Parecía un niño demasiado pequeño como para saber ya de magia... para un niño humano, claro. Y luego vino la gran pregunta. El elfo se encogió de hombros.

-Pues sé exactamente lo que tú. Bueno, quizá algo más. El día que llegué una humana con pinta de tener autoridad nos dijo que a causa de un ataque a no sé qué otro sitio, y a otros sucesos extraños, habíamos llegado aquí como refugiados. En vuestro caso no sé, pero en el mío es algo relativo. Ellos nos dan asilo y a cambio se supone que nosotros debemos echarles una mano en sus asuntos. Con tiempo quizá se pueda volver a mi mundo, y vosotros a los vuestros, pero por ahora estamos así como atrapados.

Acto seguido echó una ojeada a lo que traía la humana. Había bastante comida. Él llevaba ya un rato esperando, como último de la cola que era, y aún quedaban bastantes delante.

-¡Hey! ¿Cómo has hecho para que te atendieran antes? Yo lo intenté antes, pero me dijeron que debía ponerme aquí y esperar mi turno.-preguntó.

Andrew - August 25, 2009 09:36 AM (GMT)
FDI: Tema cerrado por inactividad, Garod recibe 3 PX como el único activo.




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